El recibo que AGMER puso sobre la mesa en el supermercado no es un simple detalle: $26.388 es lo que, según el gremio, le corresponde a una docente con poca antigüedad por el aumento del 3,5% que anunció el gobierno de Rogelio Frigerio.
La gremialista Fimpel explicó que a una maestra con 17 años de antigüedad le tocaría un aumento de $28.000, y que la mayoría se mueve entre $20.000, $25.000 y $28.000. El mensaje es claro: no te alcanza para carne, luz ni alivio real.
El gremio sostiene que el salario docente está en emergencia. Si se mide la inflación entre diciembre de 2025 a septiembre de 2026, llega al 27%; los aumentos en blanco fueron 10%, y el desfasaje queda en 17 puntos. Ahí aparece la bronca: no hay propuesta que te devuelva el poder adquisitivo.
El dato no es menor: si el sueldo no acompaña la inflación, el docente termina cubriendo la diferencia con pluriempleo, deuda y menos poder adquisitivo. Es la lectura del gremio, y es la que se repite cuando el recibo te llega corto.
Fimpel también apuntó al pluriempleo y a la deuda que se acumula en el sector. Según el gremio, en lugar de recomponer salarios, el gobierno ofrece refinanciamiento, líneas de crédito y educación financiera. El pedido, en cambio, es directo: que nos convoque a paritarias.
La gremialista propuso que Rogelio Frigerio y el ministro de Economía, Fabián Boleas, participen de las paritarias porque son quienes tienen poder de decisión. También advirtió que los aumentos por debajo de la inflación golpean a OSER, en medio de reclamos por medicamentos crónicos y oncológicos.
El reclamo no se queda solo en el sueldo. Fimpel recordó el paro de 48 horas del 30 de septiembre y 1° de octubre, la marcha por la ley de financiamiento universitario y la Escuela Itinerante que hace cinco semanas recorre los departamentos. El martes estará en Gualeguaychú y el miércoles en Concordia.
Esta tarde se reunió el plenario de secretarios generales de AGMER en Villaguay. En la declaración difundida tras el encuentro, exigieron discutir una recomposición salarial y denunciaron que el gobierno de Rogelio Frigerio aplica un ajuste que achica el Estado en protección social, servicios fundamentales, sistema sanitario y educativo.
El plenario también cuestionó a Fabián Boleas por equilibrar las cuentas provinciales a costa de los trabajadores. Según el gremio, el balance de la gestión se resume en una pérdida del 45% del sueldo frente a la canasta básica, que hoy se ubica en $1.632.505, mientras el cargo testigo docente está en $910.000.
Con la escuela pública en el centro del debate en Entre Ríos, el gremio mantiene el reclamo de paritarias y el plenario exigió una recomposición salarial.


