El plenario de secretarios generales de AGMER se reunió este jueves 22 de octubre en Villaguay. Y puso sobre la mesa una exigencia directa: una urgente convocatoria a paritarias para los docentes entrerrianos.
La cifra que maneja el gremio es fuerte: una pérdida salarial del 45%, que no se presenta como un dato menor, sino como el centro de la bronca docente. En medio de la tensión por las políticas económicas nacionales y provinciales que cuestiona el gremio, ese número enciende la discusión sobre el salario del maestro y la maestra.
El reclamo no se limita a un aumento: es una exigencia de recomposición salarial para los docentes entrerrianos, con una lectura política clara. AGMER pone el dedo en la llaga al señalar que las decisiones de gobierno, a nivel nacional y provincial, impactan en el bolsillo del trabajador de la educación.
Y hay un segundo frente: OSER. El gremio exigió garantizar medicamentos a afiliados del organismo. No es un detalle de fondo de nota: es una alerta sobre la salud de los docentes y sus familias, y sobre la capacidad real del organismo para responder.
La reunión en Villaguay le da un punto geográfico concreto a un reclamo que atraviesa a la provincia. El mensaje se envía hacia adentro de Entre Ríos, pero también hacia afuera, donde se toman decisiones que después se pagan en el aula.
¿Qué pasa cuando un gremio docente habla de pérdida de casi la mitad del salario? Que la paritaria deja de ser una mesa de números y se vuelve una pelea por la dignidad del trabajo. No es una exageración: es la forma en que se mide el desgaste de quien enseña, corrige, coordina y sostiene la escuela todos los días.
La bronca gremial también tiene un objetivo político: que el Estado no se quede mirando. Cuando AGMER exige una convocatoria urgente, no pide un gesto: pide una mesa, un calendario y una respuesta. Y cuando suma el reclamo por medicamentos, amplía la discusión al cuidado de la salud docente.
El plenario dejó en claro que la discusión salarial sigue abierta y que la presión gremial apunta a dos frentes: recomponer el salario de los docentes entrerrianos y garantizar medicamentos a afiliados de OSER. La expectativa ahora está puesta en si las autoridades responden con una convocatoria a paritarias.
El dato de Villaguay también sirve para ubicar la escala: no es una reunión menor, es un plenario de secretarios generales de un gremio que representa a docentes en la provincia. Cuando hablan de paritarias, el eco se siente en cada escuela, en cada sala y en cada aula.


