Con asistencia perfecta, el Gobierno se sentó este martes a revisar la agenda que le puede costar caro en Diputados. La mesa política quedó encabezada por Karina Milei, secretaria general de Presidencia, en una señal clara de que la Casa Rosada no quiere perder el control del debate. El principal desafío era lo que iba a pasar este miércoles en la Cámara baja, donde se iban a debatir discapacidad, desendeudamiento e inviolabilidad de la propiedad privada.
No fue un encuentro menor: Karina Milei quedó en el país mientras su hermano, el presidente Javier Milei, viajaba a España. Era la segunda vez en un mes que no participaba de una comitiva con él, y se quedó para monitorear de cerca temas legislativos y de gestión. No te podés perder el dato: cuando la agenda se pone caliente, el poder se reordena alrededor de la mesa, no alrededor del viaje.
En el cónclave se repasó el contexto económico y político internacional, con especial atención a los conflictos sociales en Francia e Italia. También se analizó la agenda legislativa nacional y la evolución del fenómeno de El Niño en el país. Y el ministro de Economía, Luis Caputo, contó detalles de la cumbre con el FMI realizada la semana pasada en Tailandia.
En Diputados, el presidente Martín Menem repasó los temas previstos para la sesión del miércoles. La sesión iba a abordar propiedad privada, medicamentos de alto riesgo, vandalismo rural, patrimonio estatal, discapacidad y endeudamiento familiar.
Ahí aparece el punto sensible: la forma de abordar el proyecto sobre discapacidad sigue generando diferencias dentro del Gobierno. Mientras el oficialismo en Diputados negoció con sus aliados un proyecto que recoge reclamos del sector para evitar que la oposición imponga una nueva emergencia, en el Poder Ejecutivo persisten los reparos por su costo fiscal. En el oficialismo se admitió: “Se habló del proyecto en diputados con el que se va a tratar el tema”.
El proyecto divide aguas internamente y, en el propio oficialismo, hay un reconocimiento de que no es el proyecto que les gusta a todos. Los reparos son por el eventual costo fiscal, ese fantasma que vuelve cada vez que una iniciativa social se convierte en número de gasto. No es una grieta menor: es el tipo de fricción que se nota cuando la política tiene que decidir entre el gesto, la presión social y la caja.
También se analizó la situación vinculada al fenómeno de El Niño, a partir de los informes de la Agencia Federal de Emergencias. Se evaluó la posible evolución de las inundaciones durante las próximas semanas y la articulación con las provincias y los equipos de Emergencia y Seguridad. Ese tramo no es decorativo: si el clima se complica, la agenda política se mezcla con la gestión de emergencias.
El encuentro se dio en el despacho de Diego Santilli y, además de él y Karina Milei, estuvieron la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; Martín Menem; Luis Caputo; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández; el subsecretario y armador político libertario, Eduardo “Lule” Menem; y el asesor, Santiago Caputo. La foto completa muestra la estructura que quiere ordenar la sesión. No es una reunión de cortesía: es el tablero donde se mide quién aprieta, quién negocia y quién sostiene el frente.


