El bolsillo de los argentinos siente cada vez más el peso de los servicios. Entre enero y agosto de 2026, las tarifas reguladas acumularon una suba de 28,5%, nada menos que 7 puntos por encima de la inflación general, que en ese período marcó 21,3%. Si la comparación se hace contra agosto de 2025, la diferencia es todavía más abultada: los servicios treparon 43,7% interanual, mientras el IPC de los últimos doce meses llegó al 33,5%.
El fenómeno no es casual: responde al proceso de recomposición de tarifas que el Gobierno nacional viene ejecutando desde el inicio del año, luego de haberlas atrasado deliberadamente durante 2025. El resultado es una inercia que complica la meta de desaceleración inflacionaria y, sobre todo, achica el margen de consumo de los hogares, especialmente los de ingresos más bajos, donde los servicios esenciales se llevan una porción cada vez mayor del presupuesto.
Y octubre no trae alivio. El boleto de colectivo de las líneas que circulan por la Provincia subirá 3,6% el 1° de octubre, mientras que las de la Ciudad y los peajes lo harán en 3,7%. En paralelo, las prepagas ya anunciaron incrementos de hasta 2,4% en sus planes: Galeno lidera con ese porcentaje, seguida por Luis Pasteur (2,3%), Hospital Italiano (2,1%), Swiss Medical y Sancor (2%), y Osde y Accord Salud (1,7%). Todos por encima del 1,7% que marcó el IPC de agosto.
El rubro con mayor acumulado en el año es vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un alza de 31,5% entre enero y agosto. Le siguen educación (30,1%), comunicación (23,5%) y salud (22,3%). Solo transporte empató al nivel general con 21%. En términos interanuales, vivienda y servicios básicos treparon 49,1%, educación 40% y transporte 38,2%.
El Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA/Conicet calculó que la canasta de servicios públicos para un hogar del AMBA alcanzó los $295.826 mensuales en julio, con una suba interanual de 53%, muy por encima del 33,8% de inflación del mismo período. Según el Observatorio de Tarifas de la UBA, en agosto el pago de electricidad, gas y agua equivalió al 14,5% de un salario privado registrado promedio, contra 12,3% de un año atrás. Con un salario promedio de $1.993.280, un trabajador cubre apenas 6,9 canastas de servicios públicos, cuando hace un año cubría 8,1.
El economista Claudio Caprarulo, de Analytica, señaló que la mayor tasa de aumento de los servicios respecto a los bienes es resultado tanto de la recomposición tarifaria como de la apreciación cambiaria, que presiona más sobre bienes durables importados. Por su parte, Tomás Amerio, de Fundación Libertad y Progreso, precisó que la participación de los servicios en la canasta valorizada del IPC pasó de 23,1% en enero de 2024 a 35,3% en agosto de 2026: la desaceleración inflacionaria convive con una recomposición de precios relativos que pesa cada vez más en el presupuesto familiar. Sebastián Menescaldi, de Eco Go, agregó que el Gobierno está indexando las tarifas a la inflación en esta segunda etapa del año, siendo el transporte el rubro que más se actualiza.


