La combinación no podía ser más llamativa: una pizza y un kilo de marihuana, todo junto en una mochila de delivery. Así fue sorprendido un joven en Paraná, cuando la Policía lo interceptó en inmediaciones de calles Pascual Palma y Alem.
El procedimiento se realizó mientras el sospechoso presuntamente se disponía a concretar una entrega. Al revisar la mochila, los efectivos encontraron el llamado “ladrillo” de marihuana conviviendo con el pedido gastronómico. El hallazgo derivó en su inmediata detención.
El formato del delivery como cobertura para el traslado de estupefacientes no es nuevo, pero la crudeza del caso en Paraná lo dice todo: la logística narco se mimetiza con lo cotidiano, con lo que nadie mira dos veces. Una mochila térmica, una moto, un pedido. El disfraz perfecto, hasta que no lo es.
El joven quedó a disposición de la Justicia entrerriana, que deberá determinar su situación procesal en las próximas horas.


