La Municipalidad de Concordia cerró una alianza con Mercado Libre y la presentó en sociedad sin avisarle al sector que, en teoría, más debería importarle: el comercio local organizado. El Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia (CCISC) se enteró por los medios, igual que cualquier vecino.
El programa se llama “MELI CONECTA” y fue impulsado por la Dirección de Innovación y Economía del Conocimiento. Contempla cuatro meses de workshops, capacitaciones y acompañamiento especializado para comerciantes y vendedores de la ciudad que quieran mejorar su presencia en la plataforma. Los que completen el ciclo recibirán asesoramiento personalizado de ejecutivos de la empresa y $100.000 para publicidad dentro del marketplace, además de acompañamiento para avanzar hacia la categoría de Mercado Líder.
La propuesta no carece de sentido: estar en las plataformas digitales es hoy una necesidad real para muchos negocios. El problema no es el contenido del programa, sino la forma. Adrián Lampazzi, presidente del CCISC, lo dijo sin rodeos: “Nos enteramos anoche por los medios. No nos llegó ninguna comunicación respecto de que se iba a realizar esta presentación”.
Lo que hace más llamativo el episodio es que el CCISC no está peleado con el municipio ni al margen de sus iniciativas. Todo lo contrario: la entidad participa activamente de “Concordia Negocios”, otra iniciativa municipal, y tiene actividades de networking coordinadas con la misma área de Economía del Conocimiento. Hay, en otras palabras, una relación de trabajo. Por eso Lampazzi consideró que “mínimamente se nos podría haber comentado”.
El dirigente fue cuidadoso al evaluar el contenido de “MELI CONECTA”: como no recibió información oficial, prefirió no pronunciarse. “No sabemos si es una capacitación, si es una venta de producto o cuál es exactamente el alcance. Por eso tampoco podemos valorar el contenido”, explicó. Una postura razonable, aunque también revela el nivel de desconexión que generó el anuncio.
En cuanto al fondo del asunto, Lampazzi no descartó las plataformas digitales. Reconoció que pueden ser una herramienta útil para sumar a lo que los comercios ya hacen, y que hoy funcionan principalmente como una vidriera. Pero la pregunta que queda flotando es más amplia: los comerciantes con local físico cargan con alquileres, servicios, salarios, cargas sociales y tributos en varios niveles del Estado. Capacitarlos para vender mejor en Mercado Libre puede ser un aporte, pero difícilmente resuelva esa ecuación de costos por sí solo.
El municipio tendrá que explicar cómo articula esta iniciativa con las demandas concretas del sector comercial y, de paso, por qué el interlocutor natural del comercio local tuvo que enterarse del anuncio por una gacetilla de prensa.


