La nariz de Lila no falla. La perra antinarcóticos encontró lo que los traficantes creyeron que podían esconder: más de 20 kilos de cocaína distribuidos en distintos compartimentos de un automóvil que intentaba ingresar a Entre Ríos. El operativo terminó con cinco hombres detenidos y dos vehículos secuestrados.
El hallazgo se produjo durante un control de rutina, cuando Lila marcó el vehículo. La revisión posterior confirmó lo que el animal ya había advertido: la droga estaba cuidadosamente oculta en diferentes sectores del auto, una modalidad clásica para intentar burlar los puestos de control.
El volumen incautado no es menor. Veinte kilos de cocaína representan una cantidad significativa que, de haber llegado a destino, habría abastecido circuitos de distribución en la provincia. El operativo cortó esa cadena antes de que pudiera completarse.
Cinco hombres quedaron a disposición de la Justicia. Además del cargamento, las fuerzas de seguridad secuestraron dos vehículos vinculados al traslado. La investigación sigue abierta para determinar el origen de la droga, el destino final y si hay más eslabones en la red detrás de este cargamento.


