La provincia no espera sentada. Con la emergencia hídrica todavía vigente y el fantasma de El Niño asomando en el horizonte meteorológico, la Dirección de Defensa Civil de Entre Ríos y los Bomberos Voluntarios se sentaron a trabajar en serio: protocolos, logística, recursos y criterios de respuesta conjunta sobre la mesa.
El encuentro tuvo un objetivo claro: no improvisar. Víctor Chanenko, director de Defensa Civil, lo explicó sin vueltas: “El objetivo central fue ajustar los protocolos de respuesta conjunta, la logística y la optimización de recursos ante la alta probabilidad de que se desarrolle este fenómeno meteorológico en la cuenca del río Uruguay”. Dicho así, sin eufemismos: la probabilidad es alta y la preparación no puede esperar.
Del encuentro participaron integrantes de la Regional 4 de Bomberos Voluntarios, con representación de Concordia, San José, Colón, San Salvador, Federal, Villa Elisa, Concepción del Uruguay, Caseros, San Jaime de la Frontera y Las Moscas. Un mapa amplio de la región que muestra que el operativo de prevención no es solo para las ciudades grandes: cada localidad costera o ribereña tiene su lugar en el esquema.
La reunión se enmarcó en la emergencia hídrica que ya pesa sobre la provincia y en la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta antes de que el agua suba, y no después. Porque esa es siempre la trampa: los protocolos que se redactan cuando el río ya desbordó no sirven de mucho.
Desde Defensa Civil subrayaron que este tipo de encuentros apunta a unificar criterios entre los distintos cuerpos de respuesta. En una provincia atravesada por el río Uruguay y sus afluentes, la coordinación entre organismos no es un detalle administrativo: es la diferencia entre una evacuación ordenada y el caos. La próxima reunión de seguimiento definirá los pasos concretos antes de que el fenómeno, si efectivamente se confirma, empiece a sentirse sobre el territorio entrerriano.


