En menos de tres años, cruzar la Ruta 14 por el peaje de Colonia Elía pasó de costar $300 a $5.430,70. Ese es el nuevo valor vigente desde las 0 horas de este domingo 13 de septiembre, cuando la concesionaria Autovía del Mercosur aplicó un aumento del 132% para los vehículos que paguen con TelePASE. Quienes no tengan el dispositivo y opten por el pago electrónico manual van a desembolsar $10.861,40, exactamente el doble.
El dato que más llama la atención es la brecha que se abrió entre las tres estaciones de la ruta. Yeruá y Piedritas actualizaron sus tarifas apenas ocho días antes, el sábado 5 de septiembre, y quedaron en $2.340,48 con TelePASE y $4.680,96 con pago manual. Colonia Elía, en cambio, arrancó este domingo con una tarifa que más que duplica esos valores. La diferencia no es menor ni anecdótica: es la consecuencia de que Vialidad Nacional certificó el denominado Sector 2 del Tramo Oriental y constató el cumplimiento de las obras de puesta en valor comprometidas en la licitación. Recién entonces se habilitó la tarifa ofertada para esa estación.
Si se toma como referencia noviembre de 2023, el aumento acumulado en Colonia Elía es de aproximadamente 1.710%. Dicho de otra manera: el peaje actual es 18,1 veces más caro que aquel de hace menos de tres años, cuando el mismo vehículo pagaba $300. Incluso frente a diciembre de 2024, cuando la tarifa era de $900, el salto actual representa un 503% de incremento.
El esquema de pagos también tiene su propia lógica de presión. Las tres estaciones ya no aceptan efectivo: los usuarios deben optar entre TelePASE o alguno de los mecanismos electrónicos habilitados, como tarjetas, QR o tecnología NFC. La relación entre ambas modalidades es siempre de dos a uno, lo que convierte al TelePASE en una necesidad práctica más que en una opción. Quien no lo tenga paga el doble, sin excepción.
La Ruta 14 es uno de los corredores más transitados del noreste argentino y conecta a toda la región con el resto del país. El impacto de estas actualizaciones se siente de manera directa en el bolsillo de los conductores que la recorren a diario, tanto para el transporte de carga como para el uso particular.


