No es un giro menor. Banco Entre Ríos movió fichas concretas en el tablero de la minería provincial y lo hizo con una agenda de reuniones que incluyó empresas, funcionarios del gobierno de Entre Ríos y especialistas del sector. El objetivo: entender el potencial real del rubro y diseñar herramientas financieras a medida.
El banco, en su rol de agente financiero de la provincia, trajo a la mesa a la Unidad Minera de Servicios Financieros del Grupo Petersen, una estructura especializada en proyectos mineros. Juntos recorrieron Ibicuy, Diamante y Paraná, tomando el pulso de lo que el sector necesita: financiamiento, infraestructura, logística y desarrollo de proveedores.
El corazón del asunto está en las arenas para fractura hidráulica, insumo clave para la operatoria de Vaca Muerta. Entre Ríos tiene capacidad productiva en ese segmento, y la pregunta que recorre los despachos es cuánto de esa cadena de valor puede quedarse en la provincia si hay crédito disponible y condiciones claras para invertir.
El martes, la agenda tuvo su punto más alto en una reunión en MiradorTEC, Paraná. Estuvieron Catriel Tonutti, secretario de Industria y coordinador de la Agencia de Desarrollo de Entre Ríos; Santiago Mestrovich, coordinador técnico de la Secretaría; Ricardo Iturriza, director general de Desarrollo Minero; y Carlos Pallotti, director general de MiradorTEC. Por la Unidad Minera participaron Alberto Rositano y Laura Rópolo, asesores de Grupo Petersen, junto a Alejandro Miller de Crear SGR. Banco Entre Ríos estuvo representado por Rodrigo Córdoba, gerente de Banca Mayorista.
La apuesta no es menor en un contexto donde la minería entrerriana busca consolidarse como engranaje de una cadena productiva que excede las fronteras provinciales. Si el crédito acompaña y la logística responde, la conexión con Vaca Muerta podría transformar a Entre Ríos en un proveedor estratégico de uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina. Banco Entre Ríos, al menos, ya puso el cuerpo en esa dirección.


