El reclamo llegó con nombres, apellidos y números sobre la mesa. Representantes de centros comerciales y cámaras empresariales de Entre Ríos se sentaron este jueves con autoridades de la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) en la sede del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (Cpceer) para exponer sin vueltas la presión fiscal que asfixia al sector privado provincial.
El pedido central fue concreto: una moratoria fiscal que permita a comercios y empresas regularizar deudas acumuladas en un contexto económico que, según describieron los propios representantes, no da tregua. Pero no fue el único reclamo. El otro eje de la reunión apuntó directo al régimen de percepciones y retenciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, un esquema que, según denunciaron, genera saldos a favor recurrentes e importantes para los contribuyentes y termina afectando el capital de trabajo de comercios y empresas.
La lógica del problema es simple y dolorosa: el Estado retiene por adelantado más de lo que corresponde, los contribuyentes acumulan créditos fiscales que no pueden usar con facilidad, y el dinero queda inmovilizado en lugar de circular en la actividad. Para los empresarios, eso no es un tecnicismo contable: es plata que falta en la caja.
También pusieron sobre la mesa la metodología y frecuencia de las inspecciones que lleva adelante ATER en la provincia. El tono del reclamo fue de preocupación, no de confrontación, pero el mensaje fue claro: en una coyuntura difícil, la presión inspectiva suma tensión a un sector que ya tiene poco margen.
La reunión contó con la presencia del Director Ejecutivo de ATER, Cr. Jesús Korell, junto a los funcionarios Javier Pereyra y Germán González Mena. Por el sector empresarial participaron el presidente del Centro Comercial e Industrial de Paraná, Mauricio Benintende, y su prosecretario Marcelo Quiroga; el representante del Centro Comercial de Concepción del Uruguay, Oscar Fusco; y el asesor contable de la Federación Económica de Entre Ríos (FEDER), Cr. Carlos Larrosa. El Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia no estuvo presente en persona pero remitió una nota formal dirigida al director ejecutivo de ATER.
El Cpceer, con su presidente Cr. Julio Forchesatto a la cabeza, actuó como articulador del diálogo y destacó la importancia de generar estos espacios entre el sector productivo, los profesionales en Ciencias Económicas y los organismos públicos. Las autoridades de ATER tomaron nota de los planteos y acordaron avanzar en una agenda de trabajo para analizar la viabilidad técnica y normativa de las medidas solicitadas. Queda por verse si ese compromiso se traduce en respuestas concretas o si el expediente queda cajoneado en la burocracia provincial.


