Ciento setenta años después de que los primeros valesanos pisaran suelo entrerriano, Suiza volvió a mirar hacia Entre Ríos. Esta semana, una delegación del Cantón de Valais aterrizó en la provincia con una agenda cargada de encuentros económicos, sociales y políticos, y con un objetivo que iba más allá del protocolo: reconocer el legado de quienes, generación tras generación, sostuvieron viva esa semilla europea en tierra argentina.
El momento más emotivo se vivió en el Mirador Tec de Paraná, donde la familia Bourdin y la delegación suiza se encontraron cara a cara. Al frente de la comitiva llegó Gregory Logean, intendente de Hérémence, parlamentario y presidente de bloque UDC en el Parlamento Valesano. El homenajeado fue Gabriel Bourdin, empresario industrial, socio fundador de Petropack y expresidente de entidades empresarias de peso en la región, además de figura clave en el rugby entrerriano a través del Paraná Rowing Club y la Unión Entrerriana de Rugby.
El vicepresidente comunal suizo, Marc-Antoine Genolet, fue quien puso en palabras el reconocimiento. Destacó tres ejes del legado Bourdin: el éxito económico, el compromiso institucional con el desarrollo regional y el aporte social y deportivo a la comunidad. No es un homenaje menor: es la validación, desde el otro lado del Atlántico, de lo que una familia construyó durante más de un siglo de trabajo silencioso.
Rodeado de hijos, esposa, primos, sobrinos y la tía que fue sostén en sus inicios, Bourdin recibió el reconocimiento con la emoción a flor de piel. “Me llenó de orgullo. Hubo una investigación acerca de dónde venimos. Es mi bisabuelo quien vino a la Argentina y hoy puedo encontrarme con un árbol genealógico impresionante”, expresó. La fecha tampoco fue casual: ese mismo día hubiera sido el cumpleaños de su padre, fallecido a los 52 años.
El empresario repasó una historia familiar que es también historia de la provincia. “Toda mi familia es una familia de emprendedores desde que vinieron: tamberos, gente de campo, gente que trabajó mucho la tierra, almacenes de ramos generales e incluso la balsa de Villa Urquiza también la creó un abuelo mío”, recordó. Palabras que resuenan con fuerza en una región que se construyó, en buena medida, con el esfuerzo de esas familias inmigrantes que eligieron quedarse.
Logean, por su parte, subrayó la dimensión histórica del vínculo. Señaló que hace 170 años, unos 20.000 valesanos sobre una población total de 100.000 abandonaron su tierra para encontrar destino en la Argentina, en tiempos en que Paraná era la capital de la Confederación Argentina. “La semilla plantada hace 170 años debe ser arrojada para que continúe a traer frutos”, afirmó, traducido del francés. También destacó los puntos en común entre Entre Ríos y la región valesana en materia de educación, industria y represas hidroeléctricas.
La intendenta de Paraná, Rosario Romero, participó de la bienvenida y valoró la presencia de una comunidad suiza organizada en la ciudad, con dos entidades activas. Mencionó como ejemplo al concejal Fernando Quinodoz y destacó el aporte de esas familias a la cultura local, las empresas y la función pública. El encuentro cerró con la certeza de que ese lazo, tejido con trabajo y tiempo, sigue tan vivo como el día en que el primer Bourdin cruzó el océano.


