Tres iniciativas en simultáneo, tres áreas distintas, un mismo horizonte: Estancia Grande está en movimiento. La localidad avanza con obras e incorporaciones que apuntan a mejorar la calidad de vida de sus vecinos y a dar respuesta a un proceso de crecimiento que ya no admite demoras.
La más visible es la terminal de pasajeros, que se levanta a la vera de la Autovía Gervasio Artigas y está actualmente en construcción. El proyecto busca concentrar en ese punto el ascenso y descenso de colectivos, ordenando la conectividad de la localidad con otras ciudades de la región. La elección del emplazamiento no es casual: responde directamente al crecimiento que viene registrando esa zona y a la necesidad urgente de infraestructura para el transporte.
En paralelo, el municipio trabaja en la instalación de un cajero automático en Yuquerí Chico, en la zona del kilómetro 250. Por ahora, no está definida la entidad bancaria que estará a cargo del servicio, pero la gestión está en marcha. Para los vecinos de esa localidad, la medida significaría un cambio concreto: poder hacer operaciones bancarias sin tener que trasladarse a centros urbanos más grandes. No es un capricho administrativo, es una necesidad básica. Como referencia, Calabacilla ya cuenta con un cajero automático desde hace aproximadamente cinco años, lo que marca el camino posible.
El tercer frente es el sanitario. Estancia Grande incorporará una ambulancia 0 kilómetro, equipada para traslados y atención de emergencias. La unidad reforzará el sistema de salud municipal, que cubre no solo a los vecinos de Estancia Grande sino también a los de Yuquerí Chico y Calabacilla, con atención centralizada en el Centro Municipal de Salud.
Las tres iniciativas —terminal, cajero y ambulancia— no son obras aisladas. Son señales de que una localidad que crece necesita que sus servicios crezcan al mismo ritmo. La infraestructura no espera: cuando llega tarde, el costo lo pagan los vecinos.


