No quedó nada en pie. El fuego consumió por completo la vivienda de una familia en el barrio Villa Adela, dejando a dos adultos y tres menores sin techo, sin ropa y sin los elementos más básicos para seguir adelante.
Las llamas no discriminaron: destruyeron habitaciones enteras, electrodomésticos y una moto. Las pérdidas fueron totales, según confirmaron quienes asistieron al lugar tras el siniestro. No hubo nada que salvar.
Cuando el fuego se lleva todo de una vez, la reconstrucción no empieza por las paredes sino por lo más elemental: un plato de comida, una muda de ropa, un par de zapatillas para los chicos. Eso es exactamente lo que esta familia necesita hoy.
Desde el entorno de los afectados se lanzó un pedido urgente de donaciones de materiales de construcción, ropa y calzado. Cualquier colaboración, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia para una familia que esta semana lo perdió absolutamente todo en cuestión de minutos.


