Una joven de 20 años murió en Santa Fe tras sufrir quemaduras gravísimas en un incendio cuyo origen todavía se investiga. El caso sacudió a la comunidad: la víctima llegó a los centros de atención con quemaduras en aproximadamente el 70% del cuerpo y permaneció internada en estado crítico hasta que su organismo no pudo más.
En el momento del siniestro, un hombre de 34 años intentó rescatarla y también resultó herido. La valentía del gesto no alcanzó para evitar el desenlace fatal. Las autoridades trabajan para determinar cómo comenzó el fuego y si hubo alguna responsabilidad que deba investigarse en profundidad.
Las quemaduras en más de la mitad del cuerpo representan uno de los cuadros clínicos más devastadores que puede enfrentar un equipo médico. La tasa de supervivencia cae dramáticamente cuando el porcentaje supera el 60%, y el sufrimiento del proceso es difícil de dimensionar. Que una persona de apenas 20 años atraviese eso es, sin más vueltas, una tragedia.
La investigación sobre el origen del incendio continúa abierta. Las conclusiones determinarán si se trató de un accidente o si hay factores de negligencia o terceros involucrados que deban responder ante la Justicia.


