Una noticia que la familia esperaba con ansiedad: Nicolás Conci logró ponerse de pie por primera vez desde que sufrió graves quemaduras en el incendio de un bar en Villaguay. El momento duró poco, porque el dolor lo obligó a acostarse nuevamente, pero la señal es clara: el cuerpo de Nicolás está respondiendo.
El nuevo parte médico difundido por su familia confirma que los injertos evolucionan favorablemente, una de las variables más críticas en este tipo de lesiones. Los injertos de piel son un proceso lento y delicado: cualquier rechazo o infección puede tirar abajo semanas de tratamiento. Que estén prendiendo bien es, en este contexto, una muy buena noticia.
Ponerse de pie, aunque sea con ayuda y por unos instantes, no es un detalle menor en la recuperación de un paciente con quemaduras graves. Implica que el sistema cardiovascular tolera el esfuerzo, que los tejidos injertados aguantan cierta tensión y que el estado general del paciente mejora. El dolor intenso que lo llevó de vuelta a la cama es parte del proceso: no es una señal de retroceso, sino la realidad de una recuperación que todavía tiene un largo camino por delante.
El caso de Nicolás Conci conmocionó a Villaguay y a toda la provincia desde el momento del incendio. La familia viene sosteniendo la comunicación con la comunidad a través de partes médicos periódicos, en un gesto que habla tanto de la angustia como de la gratitud por el acompañamiento recibido. Cada actualización es seguida de cerca por vecinos, amigos y personas que no lo conocen pero que se sumaron a la cadena de apoyo.
El proceso de recuperación continúa bajo supervisión médica, con los injertos como indicador central del avance.


