Un comerciante de aberturas de aluminio denunció que lo pagaron con cheques robados. Eso bastó para que la Justicia de Concordia pusiera en marcha una investigación que derivó, este miércoles, en tres allanamientos simultáneos, un hombre detenido y un operativo que dejó al descubierto un entramado que va bastante más allá de una simple estafa.
Todo arrancó el 26 de junio, cuando el denunciante vendió una importante cantidad de puertas y ventanas de aluminio. Los materiales fueron retirados en tres oportunidades distintas, con diferentes fletes, y los pagos se hicieron con cheques que, al momento de cobrarlos, resultaron estar denunciados por robo. Un clásico esquema de vaciamiento: te llevan la mercadería en cuotas y te dejan papeles que no valen nada.
La División Investigaciones e Inteligencia Criminal cruzó el análisis de las cámaras de la Sala de Monitoreo con las tareas de campo y logró identificar las camionetas usadas para el traslado. A partir de ahí, trazó los domicilios vinculados a sus propietarios y coordinó los procedimientos para ejecutarlos al mismo tiempo.
El resultado fue contundente. Se secuestraron nueve puertas placa y cuatro ventanas de aluminio, una camioneta Chevrolet blanca y una Ford F-100 blanca. Pero lo que complejizó la causa fue lo que apareció además de las aberturas: diez teléfonos celulares, un revólver calibre .38 con numeración de serie no visible, una carabina calibre .22 y cartuchería de distintos calibres. Un arsenal que no encaja en el perfil de un simple revendedor de materiales de construcción.
Por esas armas, la fiscal Julia Rivoira dispuso la detención de un hombre, imputado por el supuesto delito de tenencia ilegal de arma de fuego. La investigación por la estafa con cheques continúa abierta.
En los allanamientos también aparecieron bultos de telgopor, paquetes de machimbre de PVC, perfiles de chapa, uniones de PVC y molduras perimetrales, cuya procedencia todavía se está determinando. Todo quedó bajo resguardo en el Galpón La Arrocera.
Como si fuera poco, los investigadores localizaron un domicilio adicional en la zona de calle 53 Oeste y De los Viñedos, donde el propietario realizó una entrega voluntaria de puertas, ventanas, ventanales, ventiluz y escuadras de aluminio. El hombre explicó que esos materiales los había dejado un amigo para que los guardara. La Justicia ahora tiene que determinar si esa explicación se sostiene. Todo lo secuestrado quedó a disposición de la fiscal Rivoira, que sigue al frente de la causa.


