Javier Milei tomó el micrófono en el Council of the Americas y no se guardó nada: arrancó con una andanada contra los economistas y dejó en claro que su exposición iba a girar en torno al llamado modelo de crecimiento que impulsa su gestión.
El encuentro, organizado de manera conjunta por el Consejo de las Américas y la Cámara Argentina de Comercio, reúne a referentes empresariales y financieros de primer nivel. No es un escenario menor: es el foro donde Argentina suele rendir examen ante los grandes jugadores del capital internacional, y Milei lo sabe.
El Presidente llegó al evento con el impulso de las últimas medidas de su administración como respaldo y eligió el tono que lo caracteriza: sin concesiones, con la convicción de quien cree que tiene razón y no le importa demasiado si incomoda a su audiencia. Las críticas a los economistas, un blanco recurrente en su discurso, marcaron el arranque de una exposición que prometía ser densa en argumentos y alta en temperatura retórica.
El foco en el modelo de crecimiento no es casual. En el contexto de un año electoral en Argentina, mostrar resultados económicos concretos ante un auditorio de peso global es parte de la estrategia política tanto como de la económica. Milei necesita que los mercados y los inversores escuchen una narrativa de estabilidad y expansión, y el Council of the Americas es exactamente el lugar para intentarlo.
Lo que diga hoy el Presidente en este foro tendrá repercusiones directas: cada señal que emita sobre el rumbo de la economía argentina será leída con lupa por operadores, fondos de inversión y organismos internacionales. El discurso de Milei no termina cuando baja del estrado.


