No alcanzó con el corazón. Independiente Rivadavia quedó eliminado de la Copa Libertadores tras igualar 1-1 con Fluminense en los 90 minutos y caer 5-4 en la definición por penales. El arquero brasileño Fábio fue el gran protagonista de la serie desde los doce pasos y dejó afuera al conjunto mendocino.
El partido fue parejo y con momentos de alta tensión. En el primer tiempo, tanto Maxi Salas por el lado argentino como Hulk por el brasileño probaron de larga distancia sin éxito. Un cabezazo defectuoso de Juan Manuel Elordi fue la aproximación más clara del Cervecero en los primeros 45 minutos.
En el complemento, el partido se complicó para el Flu cuando Agustín Canobbio vio la segunda amarilla a los 57 minutos y dejó al equipo brasileño con diez. Rivadavia no supo aprovechar la ventaja numérica: a los 79 minutos, el colombiano Kevin Serna recibió un pase preciso de Hércules, se encontró solo ante Nicolás Bolcato y definió con calidad para el 1-0.
Cuando el partido parecía cerrado, llegó la polémica y el milagro. El árbitro Andrés Rojas no cobró penal en primera instancia tras un pelotazo en el brazo de Ignacio dentro del área, pero el VAR lo llamó a revisar. Tras la consulta en la cabina, sancionó la pena máxima. Álex Arce, el delantero paraguayo, se hizo cargo, esperó, y convirtió el empate en el minuto 97. Delirio en el Malvinas Argentinas.
Pero la épica duró poco. En los penales, Fábio fue determinante y Fluminense se impuso 5-4. El elenco brasileño avanza a cuartos de final, donde se medirá con el ganador del cruce entre Platense y Coquimbo, que también terminó 1-1. Independiente Rivadavia cierra su participación en la Copa con la frente alta pero con el sabor amargo de haber estado a un paso de algo más grande.


