Una camioneta blanca, un hombre que escapa en moto y una detonación en plena madrugada. Así fue el atentado que destruyó el nuevo peaje Mondomo, en Santander de Quilichao, departamento del Cauca, Colombia, en las primeras horas del sábado 8 de agosto.
La explosión se produjo alrededor de las 2:00 de la madrugada en el kilómetro 60 de la doble calzada que une Popayán con Santander de Quilichao, en inmediaciones de la vereda Cachimbal. El peaje estaba en construcción a cargo de la concesión Nuevo Cauca S.A.S. y estaba próximo a entrar en operación. El ataque lo dejó en escombros.
Según reconstruyeron las autoridades, un hombre llegó al lugar en una camioneta blanca, la abandonó y escapó en una motocicleta donde lo aguardaba un cómplice. Minutos después vino la detonación. Dos vigilantes que se encontraban en la zona resultaron heridos de manera leve; no hubo víctimas fatales. La camioneta habría sido robada el 22 de diciembre en Cali y pertenecería a una empresa aseguradora, dato que forma parte de las primeras líneas de investigación.
El Ejército Nacional de Colombia señaló como responsables a las estructuras residuales Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, disidencias vinculadas al líder guerrillero Iván Mordisco con presencia en el suroccidente del país. Tras el ataque, la Tercera División del Ejército desplegó tropas para verificar la seguridad de la vía Panamericana y descartar la presencia de nuevos artefactos. Las operaciones contaron con la participación del Grupo Liviano de Caballería N.° 8 de la Brigada 29, la Policía Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
La nueva ministra de Transporte, Elsa Noguera, rechazó el ataque y fue contundente: Colombia no se va a “arrodillar ante la violencia”. La funcionaria aseguró que el Gobierno trabajará de manera coordinada con las autoridades y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para restablecer la movilidad y garantizar la continuidad del proyecto. Sus palabras se alinearon con el mensaje del presidente Abelardo de la Espriella, quien el viernes había anunciado el inicio de una etapa de recuperación del orden y el control territorial.
No es la primera vez que este peaje aparece en el centro de un incidente de seguridad: meses atrás, habitantes de la zona habían alertado sobre la presencia de explosivos en el mismo proyecto, que en esa oportunidad fueron ubicados y desactivados. La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) Seccional Occidente también rechazó el atentado. Las fuerzas de seguridad mantienen las operaciones ofensivas contra los grupos responsables y continúan las inspecciones para garantizar la seguridad de los usuarios de la Panamericana.


