Sin esperar fondos externos, el municipio de Colón decidió avanzar con sus propios recursos en una serie de obras que tocan distintos puntos de la ciudad. Una apuesta concreta al territorio en un contexto donde la plata escasea y las promesas de financiamiento nacional suelen demorar más de lo que se anuncia.
Los trabajos abarcan barrios, bulevares, el centro y la zona portuaria, con intervenciones que van desde la construcción de cordones cuneta hasta la extensión de redes cloacales, pasando por senderos peatonales y mejoras en la infraestructura vial. No es un plan de una sola obra: son varios frentes abiertos al mismo tiempo, lo que habla de una gestión que eligió distribuir el impacto en distintos sectores de la ciudad.
Entre los puntos que concentran la atención figuran las intervenciones en calle 12 de Abril y en Plaza Washington, dos espacios con peso simbólico y de uso cotidiano para los colonenses. Que ambos estén dentro del paquete de obras en ejecución no es un dato menor: son lugares visibles, de tránsito frecuente, donde el resultado se nota rápido.
Ejecutar con recursos municipales propios implica un esfuerzo presupuestario que no todas las comunas del interior entrerriano pueden sostener. En ese sentido, la decisión de Colón de no frenar la obra pública mientras espera transferencias o créditos externos marca una postura de gestión que, en tiempos de ajuste, tiene su peso político y social.
Las obras siguen en marcha y los distintos frentes continúan con actividad simultánea en la ciudad.


