La organización está acusada de traficar cocaína en Entre Ríos y utilizar una cueva financiera de Concordia para cambiar pesos por dólares
El Tribunal Oral Federal de Paraná comenzó el juicio oral y público contra una organización acusada de abastecer, transportar y comercializar cocaína en Entre Ríos. La investigación también puso el foco en el circuito financiero que presuntamente utilizaba la banda para concretar las operaciones, con una conexión directa en la ciudad de Concordia.
De acuerdo con la acusación, los principales imputados son Andrea Fabiana Vargas y Néstor Rodríguez Sanabria, señalados como los responsables de adquirir, trasladar y distribuir cargamentos de cocaína. La Fiscalía sostiene que ambos recurrían a una cueva financiera ubicada en Concordia para convertir grandes sumas de pesos en dólares antes de viajar a Buenos Aires, donde compraban la droga.
Junto a ellos también son juzgadas Dana Zatti, hija de Vargas, detenida tras regresar al país por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, y Tamara Blanco, sindicada como presunta encargada de comercializar al menudeo los estupefacientes que distribuía la organización.
La causa se originó el 19 de diciembre de 2024, cuando fuerzas federales intentaron interceptar la camioneta en la que se desplazaban Vargas y Rodríguez Sanabria. La pareja escapó del control y se inició una persecución por rutas y caminos rurales de los departamentos Victoria y Nogoyá. Durante la fuga, los sospechosos arrojaron la droga para intentar deshacerse de la prueba. Finalmente fueron detenidos y, posteriormente, los investigadores hallaron el cargamento descartado.
Uno de los aspectos centrales del expediente es el presunto mecanismo de financiamiento. En el allanamiento realizado en la cueva financiera de Concordia, la Justicia secuestró 61.600 dólares, más de 55 millones de pesos, además de euros, reales y guaraníes.
El propietario del local, Tomás Agustín Jacobi, fue imputado durante la etapa de instrucción, aunque actualmente cuenta con una resolución de falta de mérito y no integra el grupo de acusados que enfrenta el juicio oral. Su defensa sostiene que desconocía el origen ilícito del dinero y que su actividad se limitaba a la compraventa de divisas.
El debate es encabezado por el juez Jorge Sebastián Gallino, junto a las vocales Noemí Berros y Mariela Rojas. La acusación está a cargo de los fiscales José Ignacio Candioti y Juan Podhainy, mientras que el proceso prevé la declaración de 24 testigos durante cinco jornadas de audiencias programadas entre fines de julio y los primeros días de agosto.
Fuente: Diario Uno de Entre Ríos


