El Servicio Meteorológico Nacional no afloja con las advertencias sobre Entre Ríos: este lunes renovó la alerta amarilla por tormentas para cinco departamentos de la provincia, con un combo que incluye lluvias intensas, granizo, ráfagas de viento y actividad eléctrica.
La alerta amarilla implica un nivel de precaución que no hay que tomar a la ligera. Este tipo de fenómenos puede generar anegamientos, caída de árboles, cortes de luz y complicaciones en el tránsito, especialmente en zonas rurales y en localidades con infraestructura de desagüe limitada. Cinco departamentos entrerrianos quedaron bajo esta advertencia renovada, lo que indica que las condiciones atmosféricas inestables se mantienen activas sobre la región.
Las tormentas fuertes en esta época del año suelen ser breves pero violentas: llegan con poco aviso, descargan con intensidad y dejan consecuencias que pueden durar horas. El granizo es uno de los elementos más dañinos, sobre todo para la actividad agrícola y para los vehículos expuestos. Las ráfagas de viento agregan otro factor de riesgo, especialmente en zonas arboladas o con construcciones precarias.
Desde el SMN se recomienda no salir si no es necesario durante el período de alerta, asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento, evitar refugiarse bajo árboles ante la presencia de actividad eléctrica y mantenerse informado a través de los canales oficiales. La situación meteorológica puede evolucionar rápidamente, por lo que es clave seguir las actualizaciones del pronóstico a lo largo de la jornada.


