Una sola donación puede cambiarle la vida a tres personas. Eso es lo que recuerdan desde el Servicio de Hemoterapia del Hospital Materno Infantil San Roque, en Paraná, cada vez que abren las puertas para recibir donantes voluntarios.
La Asociación Civil Arco Iris fue sede de una nueva jornada de donación voluntaria de sangre, organizada para abastecer al hospital y garantizar las transfusiones que necesitan sus pacientes. Desde el área de hemoterapia fueron claros: lo que más falta hace no es una donación esporádica, sino donantes permanentes, personas que incorporen el hábito y sostengan el stock de manera continua.
El mensaje es simple pero urgente. Los hospitales públicos dependen casi exclusivamente de la voluntad de la comunidad para mantener reservas de sangre. Cuando esa cadena se corta, son los pacientes más vulnerables los que pagan las consecuencias: recién nacidos, madres en trabajo de parto, personas que atraviesan cirugías o tratamientos oncológicos.
Donar sangre es un procedimiento seguro, rápido y gratuito. Cualquier persona en buenas condiciones de salud, con entre 18 y 65 años y un peso mínimo de 50 kilos, puede hacerlo. El proceso completo lleva menos de una hora, y el cuerpo repone el volumen donado en pocas horas. No duele, no cansa y, literalmente, puede salvar vidas.
Quienes quieran sumarse como donantes regulares pueden acercarse al Servicio de Hemoterapia del Hospital San Roque en Paraná para consultar fechas, requisitos y horarios de atención.


