Ocho años, una internación lejos de casa y una espera que pesa demasiado. Carlita, oriunda de La Paz, permanece internada en la Clínica Modelo de Paraná mientras aguarda que la incluyan en la lista de emergencia nacional para recibir un trasplante renal.
La situación de la pequeña es delicada. La espera para ingresar a ese listado no tiene fecha cierta, y mientras tanto la familia debe sostener los gastos diarios que implica la estadía en una ciudad ajena: alojamiento, traslados, comida, todo lo que una internación prolongada arrastra consigo y que pocas veces aparece en los papeles médicos pero siempre aparece en el bolsillo.
Fue la mamá de Carlita quien salió a pedir ayuda públicamente, con la honestidad de quien ya agotó otras opciones. No pide lo imposible: pide que quienes puedan colaborar, colaboren. Cada aporte, por más pequeño que sea, es un día menos de angustia para una familia que ya tiene suficiente con acompañar a su hija en este proceso.
El trasplante renal en niños es un procedimiento complejo que requiere compatibilidad, tiempos de espera y condiciones clínicas muy específicas. Ingresar a la lista de emergencia nacional es un paso crítico, pero no el único: la familia debe estar presente, disponible y con recursos mínimos para responder cuando llegue el momento.
Quienes deseen comunicarse para brindar ayuda pueden hacerlo a través de los canales que difundió la familia. Cada gesto cuenta cuando una nena de ocho años está esperando una segunda oportunidad.


