Cuando la fe se mezcla con la devoción popular, el cielo se llena de color. Nogoyá se prepara para una de sus celebraciones más sentidas del año: la fiesta patronal de Nuestra Señora del Carmen, y este año la suelta de globos promete ser más grande que nunca.
Voluntarios de la Basílica Nuestra Señora del Carmen trabajan contrarreloj para preparar más de mil globos que acompañarán la tradicional procesión patronal. No es un detalle menor: cada globo representa una mano que se sumó, una hora de trabajo comunitario, una muestra concreta de lo que la devoción moviliza en esta ciudad entrerriana.
Pero el dato que le da un carácter especial a esta edición es otro. Junto con los globos, también se lanzará un escapulario con una imagen de la Virgen del Carmen y el Sagrado Corazón. Un símbolo religioso que sube literalmente al cielo en el marco de la celebración, cargando con el peso espiritual de toda una comunidad que se reúne bajo la misma devoción.
La procesión patronal es uno de esos eventos que le recuerdan a cualquiera que la religiosidad popular en Entre Ríos no es un dato del pasado ni una postal turística: es algo vivo, que convoca, que organiza y que emociona. Más de mil globos no se preparan solos; detrás hay decenas de voluntarios que le ponen el cuerpo a la fe.
La fiesta patronal de Nogoyá en honor a la Virgen del Carmen se celebra cada 16 de julio, fecha en que la Iglesia Católica conmemora a esta advocación mariana. La suelta de globos y el lanzamiento del escapulario serán parte central de los actos que acompañan la procesión en las calles de la ciudad.


