Las llaves puestas y el auto solo: una invitación que alguien no dudó en aceptar. Durante la madrugada en Crespo, un hombre estacionó su vehículo y lo dejó con las llaves colocadas. Lo que vino después fue un raid corto pero con final ruidoso.
El rodado fue sustraído y el ladrón no llegó lejos. El auto terminó chocado contra un camión estacionado, con los daños que semejante impacto implica. Ante el golpe, el autor del robo no esperó: abandonó el vehículo y escapó a pie, perdiéndose entre las calles de la ciudad.
Hasta el momento, la Policía trabaja para identificar al responsable del hecho. No hay detenidos y la investigación continúa abierta. El propietario del auto recuperó el vehículo, aunque con los daños del choque como saldo amargo de una madrugada que no esperaba terminar así.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una advertencia que parece obvia pero que muchos ignoran: dejar el auto con las llaves puestas, incluso por unos minutos, es una oportunidad que los oportunistas no suelen desaprovechar. La comodidad de un segundo puede costar caro.


