“Hay 30.000 kilómetros de caminos en nuestra provincia”, resumió Exequiel Donda, titular de la Dirección Provincial de Vialidad, en la firma de la segunda etapa de convenios encabezada por Rogelio Frigerio. El jueves, el acto formalizó acuerdos con dos consorcios camineros, dos municipios y siete comunas. La provincia transferirá aportes mensuales para que cada jurisdicción trabaje con inmediatez sobre sus trazas.
Los convenios alcanzan 710,48 kilómetros distribuidos en los departamentos Gualeguaychú, San Salvador, Feliciano, Gualeguay, Concordia, Diamante, Victoria e Islas del Ibicuy. Es una apuesta por descentralizar el mantenimiento y agilizar las tareas en cada jurisdicción. La idea es que el dinero llegue más directo al camino y que la respuesta no espere a que el inconveniente se convierta en problema mayor.
Entre los acuerdos más pesados figuran Oryza Sativa, en San Salvador, con 121,60 km y Cuchilla Redonda, en Gualeguaychú, con 49,18 km. También se sumaron los municipios de General Galarza, con 91,50 km y La Criolla, con 5,30 km. Las comunas de La Providencia, Aldea Protestante, General Alvear, Rincón de Nogoyá, La Verbena, Colonia General Roca y Médanos completan el mapa con trazas que van de 186,10 km a 28 km.
Donda insistió en que el esquema sirve para “trabajar entre todos y contar con la ayuda de los vecinos”, sobre todo cuando aparecen los consorcios camineros. Para el titular de Vialidad, la inmediatez de un gobierno local o de un consorcio con sus propios caminos hace que “el dinero va a ir más directamente al camino”. No es una frase de campaña: es la lógica de un mantenimiento que no puede esperar a que el inconveniente se convierta en problema mayor.
El intendente de General Galarza, Fabián Menescardi, valoró la herramienta para atender demandas del sector rural y remarcó que permite trabajar junto a la Zonal 10 de Vialidad en Gualeguay. Para el municipio, el beneficio no es solo productivo: también toca la accesibilidad social, educativa y de salud. Y lo dijo sin vueltas: se trata de “buscar soluciones en conjunto” cuando el camino es la puerta de entrada de una comunidad.
En San Salvador, Rubén Chas, representante del consorcio Oryza Sativa, puso el acento en la organización de productores y vecinos. “Somos quienes ocupamos el camino que vamos a reparar”, expresó, y recordó que hay un equipo de vecinos y agricultores trabajando a la par. El consorcio también señaló que en esa traza hay un tambo y que Vialidad está realizando un mantenimiento muy bueno para que después ellos puedan continuarlo. Ahí está el nudo: el camino no es solo una traza, es trabajo, escuela, salud y producción.
La firma de la segunda etapa deja un mensaje claro: el Estado provincial apuesta a que los gobiernos locales y consorcios asuman de manera directa la conservación de sus caminos. Con fondos mensuales y una distribución territorial definida, la provincia busca ordenar el mantenimiento en ocho departamentos. El desafío ahora será sostener la inmediatez, coordinar las tareas y que el beneficio se sienta en cada traza.


