Un papel puede decir más que mil discursos. En el circuito financiero de la AFA, con operaciones en Estados Unidos y firmas en Argentina, aparecieron órdenes de pago con el logo de la entidad y una firma atribuida a Gerardo León, exdirector ejecutivo.
Los papeles, secuestrados por la Justicia durante allanamientos de diciembre y marzo pasado, muestran instrucciones a TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni y su esposa, Erica Gillete, para mover fondos “por cuenta y orden de AFA”.
Entre las firmas beneficiadas aparecen sociedades bajo sospecha que habrían servido para desviar al menos US$57 millones de los fondos que la AFA recaudaba en el exterior. Los documentos muestran una conexión directa, bajo sospecha, de la entidad dirigida por Claudio “Chiqui” Tapia con esos movimientos hacia empresas fantasma.
León es abogado y llegó a la AFA en 2017 de la mano de Daniel Angelici, entonces presidente de Boca, tras un breve paso por Enacom.
Ante la consulta, allegados a León buscaron despegarlo de la operatoria: afirmaron que le falsificaron la firma y destacaron que, entre 2023 y 2025, ya no era director ejecutivo sino asesor. “Dejó ese cargo entre 2019 y 2020 porque no quería ser un ñoqui”, dijo una fuente de su entorno.
En la actualidad, León cobra un sueldo de la AFA, aunque hace años no pisa las oficinas de la calle Viamonte ni el predio de Ezeiza.
En las órdenes firmadas por León figuran cuatro sociedades LLC creadas en Florida, Estados Unidos, por cuatro argentinos con vínculos en Bariloche: Soagu Services, Marmasch, Velp y Velpasat.
Esas firmas registraron domicilio en la suite 228 del 1031 de Ives Dairy Road, Miami, y usaron como agente registradora a Registered Agents Inc, con sede en Wyoming, la misma que se usó para otras empresas sospechosas.
En total, esas cuatro firmas recibieron más de US$42 millones. Dos días después de que quedara expuesta su existencia y la ruta del dinero, manos anónimas las disolvieron en el registro societario de Florida.
En la reconstrucción del circuito, Juan Schreiber, empresario hotelero de Bariloche y con vínculos con la city porteña, aparece como el encargado de reclutar a los prestanombres. Pero nunca se pudo probar quién dio la orden de crear esas sociedades.
Los comprobantes, cuya autenticidad fue verificada, abarcan 63 sociedades y 2 personas físicas, algunas ya puestas bajo la lupa y otras que hasta ahora no ocupaban un rol clave.
Ante las consultas sobre quién autorizó los pagos, quién controló a los destinatarios y qué contraprestación real hubo, la AFA indicó que “está todo en manos de la Justicia” y que el Juzgado federal de Campana “debe resolver”.
La pelota sigue en el medio: si no se aclara quién ordenó, quién cobró y para qué, la AFA jugará con la credibilidad de todo el fútbol argentino.


