El Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones le dio un empuje formal a Naiman Foods SA, en el Parque Industrial de Paraná. El certificado llegó en una escena que mezcló política productiva, comercio exterior y plata dura: la firma proyecta 3.601 millones de pesos para ampliar su planta y afianzar su perfil exportador.
La inversión no es un gesto de vitrina: contempla una nueva nave de unos 1.850 metros cuadrados, maquinaria para duplicar el procesamiento de miel de 5.000 a 10.000 toneladas anuales y una línea de miel fraccionada que apuntaría a 300.000 kilos por año al quinto año. También se suma el salto en legumbres y especialidades agrícolas, con el objetivo de pasar de unas 500 a 12.000 toneladas anuales, con equipos de selección, embolsado, silos y transporte interno.
El gobernador Rogelio Frigerio y el embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, entregaron el lunes la adhesión al RINI junto al ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo. En la recorrida por las instalaciones, el funcionario provincial subrayó la política de acompañar inversiones privadas y avanzar en la reducción de impuestos, y señaló que la visita permitió relevar requerimientos vinculados con las exportaciones.
“Tenemos nuestros productos especializados de la provincia que se destacan en el mundo”, afirmó Bernaudo, al remarcar la necesidad de fortalecer a las empresas entrerrianas en mercados internacionales. La firma ya participa en exportaciones hacia América y Europa, y el director general de Relaciones Institucionales, Leandro Jacobi, también acompañó la actividad.
Del lado empresario, Daniel Vainstein, director de Naiman Foods SA, valoró la adhesión al RINI: “Es una posibilidad para desarrollar algún nuevo producto, para hacer algunas inversiones en vehículos y para mejorar la flota”. Y cerró con una frase que suena a bandera: “Somos de acá y vamos a seguir invirtiendo acá”.
El detalle importa: el plan no se queda en la miel. Incluye coriandro, arvejas, lentejas y distintos tipos de porotos, con equipos de selección, embolsado, silos y sistemas de transporte interno. Es una apuesta a agregar valor a productos que ya tienen recorrido, no a promesas de vitrina.
En el plano comercial, Vainstein habló de “un plan de triplicar nuestras exportaciones en cuatro años” y reconoció que ya en el primer año van “un poco más que lo pensado”. La apuesta es clara: exportar más, con planta, maquinaria y mercados a los que la firma ya llega.
La empresa arrancó en 1994 con estrategia exportadora y hoy figura entre las principales exportadoras de miel del país, con certificaciones ISO, Haccp y BRC, esta última incorporada en 2024. El proyecto prevé además cinco nuevos puestos de trabajo en producción, comercialización y análisis de laboratorio, un dato modesto pero concreto en una economía que necesita sostener empleo formal.


