El sobreseimiento llegó sin acusados en la causa $LIBRA. El fiscal Eduardo Taiano impulsó la decisión de cerrar el expediente sin denunciar a nadie, con un argumento que suena a puerta cerrada: no existió una estafa.
El planteo fue directo: los hechos “no encuadran en una figura legal”, o sea que no hubo delitos. Para la fiscalía tampoco importó si el presidente Javier Milei llamó a comprar el activo en la red X, ni si un grupo se quedó con millones de ganancias tras una maniobra que hizo crecer y caer abruptamente el valor del activo, con un monto que se ubica en 280 millones de dólares. Para el fiscal, no se configuraron cohecho, negociaciones incompatibles ni abuso de autoridad.
Como era esperable, Milei tuiteó contento y agradecido. “¿Y ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias buscando manchar mi buen nombre y honor?”, escribió. Añadió que “la justicia puso las cosas en su lugar” y que quedó al descubierto “la tremenda operación política y mediática” contra la investidura presidencial, con fines políticos golpistas.
El primer indicio de que la causa iba por ese camino fue el apartamiento de cinco querellantes: el especialista Martín Romeo y un grupo de inversores representados por Juan Grabois. Los sobreseimientos fueron dispuestos por el juez Marcelo Martínez de Giorgi por falta de acusación, antes de que la Cámara Federal de Casación Penal definiera la situación de los damnificados, apartados a pedido de Novelli.
Esa medida fue confirmada por la Sala I de la Cámara Federal con los votos de Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens. Fue una de las primeras decisiones que firmó Bertuzzi después de conseguir el acuerdo del Senado para regularizar su situación, tras haber ocupado el cargo de camarista designado a dedo desde 2018. Asumió, tras saltar del puesto 21 en el concurso, junto con Pablo Yadarola, que saltó desde el puesto 17.
Fue un momento bisagra, a comienzos de septiembre, a partir del cual se firmaron sucesivos fallos. Entre ellos, el que Casación archivó esta semana en beneficio de Luis Caputo y Federico Sturzenegger por la deuda de 57.100 millones de dólares con el FMI. El clima actual incluye, en simultáneo, la aceleración del juicio conocido como Hotesur-Los Sauces contra Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner.
Aun así, todavía existe una posibilidad: que Casación reconozca a los querellantes de $LIBRA y abra una ruta de revisión de los sobreseimientos. Los jueces que deberán decidir son Ángela Ledesma, Alejandro Slokar y Guillermo Yacubocci.
La tesis de que no existió estafa fue presentada por uno de los acusados, Novelli. El planteo que recogieron la fiscalía y el juez es que no se puede hablar de un engaño porque el token existió, intervenían empresas reales y, en todo caso, las pérdidas de los inversores son un problema de ellos.
Según esa lectura, nadie les garantizaba rentabilidad, estabilidad del precio ni nada, y se trata de un mercado volátil y especulativo. Equiparan $LIBRA con una memecoin, algo que varios especialistas discuten, ya que ese tipo de moneda no tiene propósitos económicos, pero $LIBRA sí fue ofrecida como inversión. $LIBRA fue lanzada el 14 de febrero de 2025 y se hizo pública por el tuit de Milei.
La causa queda en una encrucijada: sin acusados, con el presidente celebrando y con la puerta de Casación todavía abierta. El próximo paso dependerá de la decisión de los jueces sobre la situación de los querellantes.


