“Ambiente sombrío”. El Financial Times puso en números el clima que se respira a un año de las elecciones de 2027: una economía que no despega y un consumo que se frenó. La frase no es un detalle menor: es el termómetro de un país que todavía no termina de respirar.
El texto describe una economía que no despega. Los salarios reales quedaron cerca de un 10% por debajo de los niveles de principios de 2023, según Equilibra, y se perdieron unos 300.000 empleos formales desde que Javier Milei asumió, según cifras del gobierno.
La corresponsal Ciara Nugent abre el análisis con el caso de Claudia Rochelin, de 65 años, que votó por Milei en 2023 y hoy ve caer las ventas de su papelería. La escena sirve para mostrar el desgaste: la promesa de domar la inflación de tres dígitos todavía se sostiene, pero el consumo y la actividad se frenaron.
El propio Milei admitió en una entrevista radial que la economía no evoluciona como esperaba y atribuyó el golpe a un shock externo, con la suba de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y las guerras en Ucrania e Irán. Ahí entra la discusión: ¿es contexto o gestión? El texto reconoce el superávit fiscal y la baja de la inflación, pero insiste en que la transformación fue dolorosa.
El diario británico también subraya un punto incómodo: ante los reclamos de quienes no llegan a fin de mes, Milei mostró “poca empatía”, al calificar de “estupidez colosal” esas quejas. A eso se suman los “escándalos de corrupción” que, según el texto, involucran a su equipo y dañan la imagen del gobierno.
La foto electoral se complica: el índice de aprobación de Milei bajó del 43% en enero al 38% en agosto, según Atlas Intel. El texto señala que esa grieta le abre una puerta a la oposición peronista, todavía sin programa claro para 2027, pero con un historial de intervencionismo y emisión para financiar el gasto.
Para los inversores, la apuesta es enorme: Argentina lleva décadas atrapada en un ciclo de auges efímeros y crisis devastadoras, con tres impagos de deuda soberana desde 2000. El texto cita al exministro Nicolás Dujovne, quien sostiene que una reelección de Milei podría romper ese ciclo y mostrar, desde principios de este siglo, los resultados de una economía sana y abierta al mundo.
El análisis llega en un momento delicado para el oficialismo: la inflación bajó, pero el consumo no termina de repuntar; el empleo formal retrocedió, y la clase media siente el peso de la austeridad. Con las elecciones de 2027 a la vista, el debate ya no es solo macro: es político, electoral, nacional y de legitimidad para el modelo.


