La señal no es menor: Entre Ríos encabeza la caída de la industria metalúrgica en septiembre, con una merma interanual de 5,5%.
Adimra reportó una baja interanual de 3,3% en el mes y, aunque mejoró 2,5% frente a agosto, no alcanza para borrar el retroceso. El sector sigue operando en un piso históricamente bajo.
El dato provincial pica: Entre Ríos registró la mayor caída promedio entre las cinco provincias productoras, seguida por Córdoba con 4,6%, Buenos Aires con 3,7%, Santa Fe con 2,3% y Mendoza con 1,1%.
La utilización de la capacidad instalada se ubica en 40,2%, con una caída de 4,3 puntos porcentuales respecto de septiembre de 2025. Es el nivel más bajo para un septiembre en la serie disponible desde 2016.
El mapa de sectores muestra contractividad amplia: Fundición y Carrocerías encabezan las caídas, con 8,8% y 7,6% respectivamente. Adimra lo atribuye a menor demanda, dificultades de financiamiento y competencia importada.
También retrocedieron Equipamiento Médico, Maquinaria agrícola y Autopartes. En las cadenas de destino, Consumo final y Alimentos y bebidas mostraron las mayores bajas, con 6,2% y 5,2%.
En el promedio de los últimos seis meses, Bienes de capital cayó 7,3%, con escasez de pedidos y contratos. En algunos casos, la merma se vincula a inversiones postergadas por sus clientes.
También se contrajeron Construcción, Automotriz y Agroindustria, con caídas de 4,5%, 3,9% y 3,1% respectivamente. Algunas empresas encontraron oportunidades comerciales, pero no alcanzaron para revertir los resultados negativos.
La caída se extendió a los proveedores de Petróleo y gas, Energía eléctrica, con bajas de 3,3% y 3%. Minería mostró la baja más acotada, de 1,9%.
El diagnóstico es claro: la debilidad de la demanda, la postergación de inversiones y la menor contratación de equipos dejan a las empresas con capacidad instalada sin uso. Del Re señaló que hay empresas, tecnología y recursos humanos preparados para integrarse a esas cadenas de valor.
Desde Adimra advierten que la actividad no muestra señales de recuperación. El presidente de la entidad, Elio Del Re, planteó que, en un contexto de anuncios de grandes proyectos de inversión, especialmente en energía y minería, sería un desperdicio no aprovechar estas capacidades para potenciar su desarrollo.
El empleo del sector registra una caída interanual de 1,9%, mientras que la comparación mensual prácticamente no mostró cambios. El escenario combina escasez de pedidos, inversiones postergadas y una demanda que no logra empujar la producción.
La pregunta que queda en el aire es si las nuevas inversiones en sectores estratégicos van a traccionar a la industria metalúrgica o si el sector va a seguir operando en el piso. Para Entre Ríos, la señal de septiembre no deja dudas: el metal sigue en contracción y el empleo también.


