El silencio se rompió con una ovación. León XIV volvió a asomarse a la ventana del Palacio Apostólico, mirando a la Plaza de San Pedro con la misma firmeza de siempre, pero con la historia reciente de su operación todavía fresca en el aire. Un día después de recibir el alta del hospital Gemelli, el pontífice de 71 años encabezó el Ángelus y dejó un mensaje claro: la etapa más delicada quedó atrás.
“Deseo agradecer a todos aquellos que en estos días han rezado por mí. He sentido realmente vuestro apoyo. ¡Gracias!”, dijo el Papa, visiblemente recuperado ante miles de fieles y turistas que esperaban ansiosos su retorno. La emoción era palpable; para muchos, verlo de pie y hablando con normalidad fue una confirmación de que lo peor había pasado. “Esta experiencia me ha hecho probar de manera particular la cercanía de aquellos cuantos atraviesan una enfermedad”, añadió, en una reflexión que trascendió lo personal y tocó la vulnerabilidad humana.
El anuncio central fue la intención de retomar gradualmente sus actividades. Sin embargo, la gran incógnita sigue flotando: ¿qué pasa con el viaje a Uruguay, Argentina y Perú? El itinerario, previsto para noviembre, es exigente: incluye 12 vuelos y dos trayectos en helicóptero a grandes altitudes. El cirujano Stefano Margaritora, quien le extirpó el lóbulo inferior derecho del pulmón por un adenocarcinoma, sostuvo que “no hay motivos clínicos” para no realizar el periplo. Aun así, la prudencia médica sugiere esperar el resultado histológico definitivo antes de confirmar cualquier desplazamiento de tal envergadura.
La rapidez de su recuperación sorprendió incluso a los más optimistas. Cosimo Mastrocinque, un obrero jubilado llegado desde Puglia, lo resumió con una palabra: “milagro”. Mientras tanto, turistas como Marla Marsala, de Michigan, celebraban poder rezar “con él” en lugar de “por él”. La luz verde médica es un alivio, pero el cuerpo del Papa aún necesita su tiempo. La Iglesia respira, pero el mundo entero sigue de cerca cada paso de este primer pontífice nacido en Estados Unidos, que hoy demostró que su fe y su fortaleza siguen intactas, listas para seguir guiando a sus fieles desde la misma ventana que ya es un símbolo de esperanza.


