En el parque industrial de Seguí, el gobernador Rogelio Frigerio entregó la adhesión al RINI a Nogopaint, una firma de pinturas que apuesta a crecer con una inversión de más de $255 millones. ¿Qué pasa cuando un emprendimiento familiar deja de ser una historia local y se convierte en una marca con ventas en 14 provincias?
La empresa, radicada en la jurisdicción de Seguí, produce pinturas sintéticas, látex para obra y hogar, membranas líquidas, revestimientos multitectura, pinturas artísticas y productos impermeabilizantes. El proyecto aprobado contempla inversiones en infraestructura edilicia, maquinaria industrial y vehículos utilitarios para ampliar la capacidad productiva.
Frigerio destacó que el Estado “tiene que ser un facilitador de todo este proceso y estas decisiones de inversión”, y remarcó el rol del CFI en el impulso a la firma. También adelantó que habrá otras herramientas de financiamiento para que el sector privado genere más empleo.
Para Diego Pietroboni, la certificación es un paso “importantísimo”, producto de un trabajo conjunto con la secretaría y el equipo, con controles y requerimientos que ahora se trasladan a lo productivo. Su hermano Carlos Pietroboni explicó que el Nogo Caucho incorpora material recuperado de neumáticos: cada balde de 20 litros contiene el equivalente a aproximadamente dos neumáticos reciclados.
La planta cuenta con 1.823 metros cuadrados edificados en un inmueble de 16.324 metros cuadrados, y una dotación inicial declarada de 15 trabajadores efectivos. La apuesta, entonces, no es solo pintar más: es consolidar una fábrica entrerriana que ya vende en 14 provincias y mira la exportación como el próximo paso.
La adhesión al Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones no es un trámite menor: es la señal de que una inversión productiva entró en un marco de apoyo estatal. En este caso, la firma no pide limosna: presenta un plan de ampliación con obra, máquinas y vehículos, y busca sostener un crecimiento que ya tiene recorrido.
El dato de las 14 provincias no es un detalle decorativo. Dice que Nogopaint ya salió del mostrador local y compite en un mercado más amplio, con una cartera de productos que va de la pintura sintética a la impermeabilización. Y encima mira la exportación, aunque todavía como idea.
También pesa el componente ambiental del Nogo Caucho. Que un balde de 20 litros lleve el equivalente a dos neumáticos reciclados no es solo un dato técnico: es una forma de darle valor a un material recuperado. Ahí se mezcla producción, empleo y gestión de materiales.
¿Y qué queda en el aire? Que la provincia quiere seguir ofreciendo herramientas de financiamiento y que el sector privado responda con más empleo. La cuenta es simple: si la fábrica crece, la cadena de trabajo crece; si la inversión se frena, el plan también.
Por ahora, la planta de Seguí ya tiene el RINI, los metros cuadrados edificados, la dotación declarada y un proyecto que busca consolidar una empresa entrerriana. El próximo paso será convertir esa adhesión en producción, en ventas y en trabajo.


