El riesgo país volvió a morder con fuerza en Argentina: los bonos soberanos argentinos cayeron hasta 0,6% en el exterior y el indicador de JP Morgan saltó más de 4% para ubicarse en 640 puntos.
No es un dato menor: el mismo indicador había tocado el máximo de este año a principios de octubre, cuando llegó a 656 puntos. Desde hace dos meses, después de una contracción fuerte, recuperó terreno y borró mejoras acumuladas, con una suba de más de 12% desde enero.
Parte del movimiento puede explicarse por razones locales, pero la baja de miércoles y jueves va en línea con otras economías emergentes. El EMBI de países emergentes pierde 1,7% en promedio, por lo que la caída de los bonos Globales argentinos luce más moderada que la de sus pares.
Detrás está el temor de los inversores a una nueva suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos. El dato de inflación de ese país, publicado esta semana, quedó por encima de lo que esperaba el mercado y reactivó la tensión en los mercados.
El IPC estadounidense sorprendió al superar las expectativas tanto en la lectura general como en la núcleo. Las tasas de treasuries tuvieron una primera reacción al alza que, para el mediodía, ya habían devuelto. Las tasas a diez años cerraron a la baja, las cortas no, y la curva volvió a aplanarse: el diferencial entre diez y dos años esta madrugada estaba en 35 puntos básicos.
Esa lectura abre una puerta incómoda: ¿hasta dónde puede subir el riesgo país antes de que el mercado pierda la paciencia? El mercado podría incorporar un mayor impacto en la actividad por la suba de precios, con la Fed inclinada a priorizar la lucha contra la inflación antes que el impulso a la actividad. Para Argentina, eso significa que cada señal dura de afuera se paga con bonos más débiles y un riesgo país que vuelve a subir.
El mismo viento arrastró a las acciones vinculadas a la Inteligencia Artificial y presionó a los principales índices de Wall Street. En ese escenario, las acciones argentinas que operan en esa plaza tuvieron resultados mixtos, con la suba de 7% de Globant, empresa de desarrollo de software, una de las más perjudicadas por el avance de la IA.
En la plaza local, el índice Merval cayó 0,7% medido en dólares al contado con liquidación, mientras el dólar se mantuvo estable a $1.535 para los minoristas en los bancos. La señal es clara otra vez: vos la ves en el sobrecosto y en la exigencia de certezas, porque cualquier tropiezo externo se traduce en sobrecosto para el país.


