El Grupo de los Seis se reunió con el monseñor Michael Wallace Banach, nuncio apostólico en la Argentina, y dialogó sobre la eventual visita del Papa León XIV. El encuentro incluyó la posibilidad de iniciativas de cooperación a futuro, en una agenda que busca sumar vínculos institucionales.
La comitiva reunió a dirigentes de finanzas, mercado de capitales, comercio y servicios, construcción, actividad agropecuaria e industria. Participaron Javier Bolzico, de Adeba; Adelmo Gabbi, de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires; Mario Grinman, de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios; Gustavo Weiss, de Camarco; Nicolás Pino, de la Sociedad Rural Argentina, y Martín Rappallini, de la UIA.
También asistió Bettina Bulgheroni, titular del Consejo Interamericano de Comercio y Producción. El cruce con la misión diplomática de la Santa Sede apuntó a acercar a representantes del ámbito productivo con la delegación vaticana, en un marco de cordialidad y respeto mutuo.
El G6 reúne a las autoridades de seis de las principales organizaciones empresariales del país. El objetivo declarado es fortalecer los vínculos con distintos referentes de la vida pública, en una agenda que combina producción, sociedad y diplomacia.
Por ahora, tras la operación del Papa, no hubo modificaciones en la visita prevista del 8 al 11 de noviembre. El paso por la Argentina forma parte de la primera gira de Robert Prevost por América Latina como pontífice, con una escala previa en Uruguay y otra posterior en Perú, país donde vivió durante veinte años.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sostuvo: “No podemos perder días”. La funcionaria agregó que, hasta que no haya un comunicado oficial del Vaticano, el operativo sigue en marcha y que son cautos con la información oficial.
El cardenal japonés Isao Kikuchi, presidente de Cáritas Internationalis, estuvo con León XIV el lunes por la mañana y relató que el Papa le transmitió su intención de preservar el viaje. El pontífice le aseguró que se trata de una operación menor y que no siente malestar físico.
El pontífice decidió someterse cuanto antes a la intervención para no cambiar su plan de visita a América Latina. Ese detalle refuerza la idea de que el viaje no está en pausa, aunque el Vaticano aún no emitió una definición formal.
En la misma línea se expresó Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, quien participa en Roma de un encuentro convocado por el Papa por los diez años de la publicación de Amoris laetitia. “No ha habido modificaciones; por el contrario, todo pareciera que va en la línea de mantenerla”, aseguró.
El presidente Javier Milei se refirió a un posible ajuste en el calendario. “Oramos por él para que pueda venir a la Argentina. Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles para hacer los ajustes necesarios”, dijo.
De todos modos, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y número dos de León XIV, advirtió: “Han pasado solo dos días desde que el Papa fue internado en el hospital; no se pueden hacer pronósticos”. A partir de esos factores, el Papa podría ajustar su pontificado, si es que tal ajuste resultara necesario.
El dato no es menor acá: una comitiva de peso empresario se suma a la expectativa por una visita papal que, por ahora, mantiene su ventana original. La señal es clara: el mundo productivo también quiere estar presente cuando el Vaticano defina el calendario final.


