miércoles, octubre 14, 2026
InicioDEPORTESMuere Locomotora Castro: su hija cuenta el dolor final en Morón

Muere Locomotora Castro: su hija cuenta el dolor final en Morón

El boxeo argentino se quedó sin uno de sus símbolos. Jorge Locomotora Castro, de 59 años, murió en la madrugada del miércoles en el Bingo de Morón, provincia de Buenos Aires. La noticia golpeó fuerte a un deporte que todavía no termina de procesar la pérdida.

Su hija, Quimey, contó que estaban en el lugar con su ex pareja, una salida rutinaria que compartían los tres. Según su relato, el boxeador se fue al baño y, al volver, le dijo que le dolía el pecho. “Me duele un poco el pecho”, relató la joven, con la naturalidad de quien todavía no termina de asimilar lo que pasó.

En el mismo relato, Quimey explicó que su padre no estaba medicado y que, si fumaba bastante, después se tomaba unas pastillas para calmar la garganta. Afirmó que él era diabético, insulinodependiente, y que siempre se controlaba. También sostuvo que no tomaba alcohol y que se cuidaba con las comidas.

La familia pidió ayuda a la seguridad del establecimiento. La asistencia médica llegó y constató que ya no tenía signos vitales. En el relato, además, se detalla que le realizaron maniobras de RCP durante 20 minutos.

“No llegamos al hospital”, dijo Quimey. Explicó que su padre se fue caminando porque no quería subirse a la silla de ruedas y que, en una habitación aparte, pidió acostarse y que le sacaran las medias. Su madre lo miró, le cerró los ojos y perdió la conciencia, según la descripción que hizo la hija.

Quimey también aclaró que el fallecimiento fue de manera natural y que la Policía científica se encargó de demostrar que fue totalmente natural. Pidió respeto por el luto familiar y subrayó que no hubo negligencia médica. “Están las pruebas, están las cámaras”, sostuvo.

El detalle que más pesa no es el lugar, sino el tiempo: 15 minutos, según la hija, entre el dolor y la pérdida. No hace falta ser médico para entender lo que contás en una madrugada así: un dolor de pecho, una pastilla, una silla que no quiso tomar y una vida que se apaga. El boxeo argentino, que todavía respira con la imagen de Locomotora Castro, va a tener que acostumbrarse a un vacío que no se rellena con títulos.

Según Quimey, su padre no vivía con ella, pero venía muy seguido, prácticamente todos los días. Compartían cenas, cafés y la salida al bingo, en una relación que la hija describió como de padre e hija y, hoy, de mejores amigos.

MAS VISTAS

NOTAS RELACIONADAS
Secured By miniOrange