En el corazón de San Salvador, el olor a arroz no es solo un aroma: es la identidad de una ciudad que vive y respira esta actividad. Allí, Marcos Schmukler SA no se conforma con mantener el status quo. Con una trayectoria de más de 61 años, la firma familiar está dando un golpe de timón estratégico: duplicar su capacidad productiva.
El escenario fue claro cuando el gobernador Rogelio Frigerio recorrió las instalaciones de la planta. No fue una visita protocolar vacía, sino una inmersión en el músculo industrial de la región. Acompañado por Ignacio Lamothe, secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), y el intendente Jorge Zambom, el mandatario provincial se topó con la realidad operativa de una empresa que hoy mueve a unas 90 personas en tiempo normal y que escala a 160 trabajadores durante la campaña arrocera.
La titular de la firma, Roxana Schmukler, fue directa al hablar de la inversión. Para ella, esto no es un lujo, sino una necesidad de supervivencia y crecimiento. “Siempre es un desafío, a pesar de todo lo que vivimos día a día en el sector, pero para nosotros significa fortalecernos e ir por más”, expresó. La señal es clara: pese a las dificultades del rubro, la apuesta es a la expansión, con este proyecto como la primera piedra de varios más que están en la mesa.
Frigerio no ahorró elogios a la gestión familiar, destacando que la empresa “fue creciendo año a año y lo sigue haciendo, apostando por el desarrollo”. El objetivo técnico es ambicioso: incorporar máquinas que permitan duplicar la producción. El gobernador subrayó que el diálogo con la firma fue sobre las necesidades reales del Estado para seguir generando empleo, que es, según sus palabras, “lo más importante”.
Desde el CFI, Lamothe puso el acento en la distancia entre los números fríos de Buenos Aires y la realidad del productor. “Ver a la gente que produce, el entusiasmo que hay acá para, como decía el gobernador, duplicar la producción, arriesgar e invertir, nos llena de alegría”, confesó. Para el funcionario nacional, el hecho de que Entre Ríos utilice el 100 por ciento de las herramientas financieras disponibles del CFI es un modelo a multiplicar en el resto del país.
El intendente Jorge Zambom cerró el círculo local recordando que el arroz es “identitario” para San Salvador. Para la ciudad, ver a esta familia asumir el desafío de crecer no es solo una buena noticia económica, es la confirmación de que el sector sigue vivo y con fuerzas para seguir marcando el pulso de la economía regional.


