El gobernador Rogelio Frigerio encabezó una reunión del Comité Operativo de Emergencia en Concordia, con la presencia del intendente Francisco Azcué. La cita fue para revisar la situación del río Uruguay y los trabajos preventivos ante posibles inundaciones. En la agenda, el agua vuelve a ocupar un lugar central.
Frigerio aseguró que se espera una leve bajante del río Uruguay. El dato no cierra la atención, pero sí marca un punto de referencia para la prevención. En Concordia, tenés que mirar el cauce con atención, porque el agua no se negocia con titulares.
El gobernador destacó los trabajos preventivos ante posibles inundaciones. Esas tareas no aparecen como un gesto de oficina, sino como una herramienta para ordenar la respuesta si el río complica. La palabra clave sigue siendo prevención.
La reunión del COE se desarrolló en Concordia, con la presencia del intendente Francisco Azcué. Ese cruce entre la Provincia y el Municipio importa cuando el tema es el agua. En una emergencia, no alcanza con tener buenas intenciones: hay que tener coordinación.
El 13 de octubre de 2026, el mensaje fue de prevención y de seguimiento. Una leve bajante no significa que el tema esté cerrado. Significa que la atención debe mantenerse, sin alarmismo y sin descuido.
En Concordia, el río Uruguay no es solo un paisaje: es una variable que ordena la agenda. Los trabajos preventivos aparecen como el primer paso para no llegar tarde. Si el cauce cambia, la respuesta también tiene que cambiar.
La presencia de Frigerio y Azcué en la misma reunión marca un punto de coordinación. No se trata de un acto político, sino de una instancia operativa. En temas de agua, la coordinación es lo primero que se evalúa.
El dato de una leve bajante del río Uruguay no resuelve por sí solo la cuestión. Lo que importa es el seguimiento de los niveles y la continuidad de los trabajos preventivos. En Concordia, la tranquilidad se construye mirando el río con seriedad.
El cierre no es de alarma, pero tampoco de fiesta. Hay una leve bajante, hay trabajos preventivos y hay una reunión del COE en Concordia. La atención sigue siendo la misma: si el río manda, la ciudad tiene que estar lista.
En una ciudad como Concordia, el río Uruguay siempre está en la conversación. No se habla solo cuando sube: se habla cuando baja, cuando se mantiene y cuando hay que revisar los trabajos preventivos. Esa es la diferencia entre improvisar y estar preparados.
La reunión del COE deja un punto claro: la prevención no es un adorno, es una herramienta. Si el río Uruguay sigue en el centro de la agenda, Concordia tiene que seguir mirando el cauce con la misma seriedad. El agua no se negocia: se administra.


