El jueves 15 de octubre la oposición vuelve a la calle con un objetivo doble: universidades y tierras. La marcha se concentrará frente al Congreso, donde se buscará derogar el decreto 70/23 y empujar la Ley de Financiamiento Universitario.
El tablero político se tensa: el peronismo, el radicalismo, la izquierda, la UTEP y los sindicatos de la CTA empujan la convocatoria. Algunos de esos espacios ya estuvieron en la protesta del martes contra la Corte Suprema, y ahora quieren estirar el reclamo hasta la sesión del jueves.
El Movimiento Derecho al Futuro, del gobernador bonaerense Axel Kicillof, concentrará a sus militantes en la Casa de las Madres de Plaza de Mayo, en Hipólito Yrigoyen 1584. La consigna es clara: defender la universidad pública argentina.
La Cámpora, principal organización del peronismo alineado con la expresidenta Cristina Kirchner, mantiene la convocatoria pese al fallo de la Corte Suprema. El máximo tribunal, con un fallo publicado el viernes, repuso la vigencia de la Ley de Tierras con una medida cautelar interina, después de haber avalado antes el decreto 70/23.
Tanto el Movimiento Derecho al Futuro como La Cámpora participaron de la marcha del martes a Tribunales. El objetivo era protestar contra la Corte Suprema por el fallo que dejó vigente el artículo 154 del decreto 70/23, al rechazar la legitimidad del Centro Excombatientes Islas Malvinas de La Plata.
La organización que lidera el diputado nacional Máximo Kirchner convoca con la sentencia: «Nuestras tierras son argentinas. No al DNU 70/23. 15 de octubre. Todos y todas al Congreso». El reclamo universitario también está en la agenda camporista.
El radicalismo se sumará con el énfasis puesto en los fondos para las universidades. La UCR tiene fuerte presencia en centros de estudiantes y rectorados, y su militancia se concentrará en la sede de Tucumán 1660, a pocas cuadras del Congreso.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad, que fue uno de los principales organizadores de la marcha contra la Corte, también está en la convocatoria. En ese acto exigió que la CGT convoque a un paro general para el jueves, en coincidencia con la manifestación.
La UTEP, que nuclea a cooperativistas y trabajadores de la economía popular, pone el acento en los límites a la compra de tierras por parte de los extranjeros. En sus redes publicó: «La Argentina, de remate. El saqueo ya empezó, pero podemos frenarlo».
La CTA, con sus dos vertientes, se plegará a la protesta. La jornada se presenta como una nueva prueba de fuerza de la oposición frente al Congreso, con el decreto 70/23 y la universidad pública en el centro del debate.


