La sesión del jueves 15 de octubre ya está en la mesa: la oposición busca rechazar el DNU 70/23, y Martín Menem salió a marcarla como una jugada para “generar algún tipo de caos”. El presidente de la Cámara de Diputados no dejó dudas: para él, la discusión por la Ley de Tierras quedó desdibujada tras una nueva resolución de la Corte Suprema. La pregunta que queda en el aire es simple: ¿se vota para resolver o para encender el conflicto?
En una entrevista, Menem sostuvo: “Se esconden detrás del DNU 70 porque lo único que quieren generar es un tipo de caos”. Para el titular de la Cámara baja, “esto ya está solucionado” en lo judicial, y el rechazo no traería una nueva discusión de fondo: traería consecuencias económicas y políticas de golpe. El tono no es menor: no se trata solo de un debate legislativo, sino de un choque de agendas.
Aquí viene lo que más le importa a la gente: Menem aseguró que, si se cae el DNU 70, volverían a regir la Ley de Alquileres, la Ley de Abastecimiento y la Ley de Góndolas. Fue directo: si se cae el DNU 70, vuelve la ley de alquileres y, según su pronóstico, sube un 30 o 40% más. Es un dato que no te podés pasar por alto en la discusión por el decreto.
Tampoco quedó afuera el internet satelital. Menem mencionó a Starlink y habló de más de 880.000 antenas, con una estimación de cuatro usuarios por antena y unos 3,5 millones de personas alcanzadas. Advirtió que, si el decreto se rechaza, esos permisos quedarían en el aire, y ahí el golpe no es solo político: es de conectividad. Allí, el número no es un detalle menor.
El nudo legal está en el artículo 154, que derogó la Ley de Tierras. La aplicación estuvo frenada por la Justicia, una decisión de la Corte Suprema habilitó sus efectos, y el viernes el máximo tribunal volvió a suspender cautelarmente ese artículo, sin resolver la cuestión de fondo. Por eso, Menem consideró que “esa discusión ya sería inútil”. La señal es clara: el tablero judicial cambió, y la sesión opositora aparece como una respuesta a un problema que, según el oficialismo, ya no existe.
La agenda complica la foto. El miércoles 14, un día antes de la sesión opositora, se reuniría la comisión que trata el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, proveniente del Senado. Algunos diputados quieren incorporar allí la derogación por ley del artículo 154. Además, el oficialismo y sus aliados pidieron una sesión para el miércoles 21, con temas de morosidad y discapacidad, también incluidos en el pedido opositor. Si esa alternativa avanza, la convocatoria del jueves pierde aún más sustento.
En materia electoral, Menem respaldó la suspensión o eliminación de las PASO y cuestionó que el Estado financie la selección de candidatos. “Es un gasto innecesario”, dijo, y remató: “Me parece una irresponsabilidad total”. También ratificó que Javier Milei será el candidato del oficialismo en 2027 y descartó una postulación de la senadora Patricia Bullrich. El mensaje es directo: no hay espacio para dudas sobre la boleta del oficialismo.
“Va a ser el primer presidente no peronista reelecto desde la vuelta de la democracia”, anticipó Menem. El mensaje es claro: Menem dijo que el oficialismo trabaja en los 24 distritos para consolidar la gestión. La sesión del jueves no es solo una votación: es una foto de lo que viene, con el DNU 70/23 como tablero de juego.


