La suba del río puso a Concordia en alerta: la recomendación de Bomberos Voluntarios es no improvisar y tener a mano lo esencial. ¿Y si el agua llega antes de lo previsto? En una ciudad que conoce el agua, el mensaje vuelve a ser el mismo: prepararse antes de que la situación se complique.
El pedido central apunta a los sectores en riesgo: preparar pertenencias con anticipación, vaciar roperos, alacenas y cajoneras, y guardar objetos personales en cajas o bolsas. La idea es facilitar el traslado de muebles si se ordena una evacuación y no perder tiempo en el momento más delicado.
También se pide tener a mano documentación, medicamentos y ropa, junto con otros elementos esenciales. Es el bolso de emergencia que puede marcar la diferencia: linterna, radio y papeles listos para salir de la vivienda sin desorden.
El cuidado especial se extiende a niños, adultos mayores y personas con discapacidad o con problemas de salud. La recomendación es evitar que permanezcan solas ante una posible evacuación y tener un plan claro para acompañarlos.
Con los animales domésticos, la pauta es simple: si hay que abandonar la vivienda, trasladarlos junto con sus dueños. No deben quedar atados ni encerrados, porque una suba rápida del agua puede ponerlos en peligro.
Otra medida preventiva es limpiar cunetas y desagües cercanos y retirar del exterior los objetos que puedan ser arrastrados por el agua. También conviene colocar productos tóxicos y pertenencias de valor en los sectores más altos de la casa.
Para pedir asistencia, el número local es el 105, destinado a ayuda y coordinación de evacuaciones. El 106, de Prefectura Naval, permite consultar la altura del río en el puerto de Concordia y las previsiones sobre su evolución.
Otros contactos difundidos: 3454 13-2744 de Desarrollo Social, 100 para Bomberos Zapadores y 103 para Bomberos Voluntarios.
También figuran el 101 para Policía de Entre Ríos y el 911 para emergencias generales de seguridad.
La advertencia es clara: evitar desplazamientos innecesarios y no intentar cruzar calles, caminos o puentes inundados, a pie o en vehículos. Si es necesario circular, tenés que reducir la velocidad, mantener distancia de seguridad y prestar atención a cables caídos y ramas.
Si el agua ingresa a la vivienda, la pauta es solicitar asistencia al 105 y, únicamente sin exponerse a riesgos, desconectar el suministro eléctrico, el agua y el gas. No es momento para heroísmos: primero la vida, después el resto.
En caso de evacuación, los vecinos deben cumplir las indicaciones de las autoridades. Para regresar a sus hogares, hay que esperar a que las condiciones sean seguras y hacer limpieza y desinfección de habitaciones y utensilios antes de volver a usarlos.
El comunicado también alerta sobre los riesgos sanitarios asociados al desborde de líquidos cloacales y la presencia de alimañas. Por eso, la prudencia no es un detalle menor: es una medida de protección para toda la familia.
La Cooperativa Eléctrica realizará retiro anticipado de medidores y desenergización preventiva en las zonas alcanzadas por la crecida. Los vecinos deben tomar precauciones ante eventuales interrupciones del suministro y no improvisar frente a cables o instalaciones.
El cierre del pedido es directo: compartir las recomendaciones para que la información llegue a quienes puedan necesitar asistencia. En una creciente, la mejor respuesta no es el pánico, sino la preparación y el teléfono correcto a mano.


