El huracán Isaías tocó tierra el viernes cerca de Destin, Florida, y dejó un rastro de lluvias intensas, árboles caídos y calles bloqueadas en el sureste de Estados Unidos.
El Centro Nacional de Huracanes reportó que el fenómeno se debilitó a categoría 1 tras ingresar, con vientos máximos sostenidos de 144 km/h; al tocar tierra, había registrado 165 km/h.
El ingreso se produjo alrededor de las 20:30 hora local (01.30 GMT), cuando el ciclón ya mostraba la fuerza de un fenómeno que dejó comercios cerrados y viviendas protegidas con tablas.
La tormenta dejó al menos dos muertos por caída de árboles, informaron autoridades locales, y más de 800.000 clientes de Florida y Alabama quedaron sin suministro eléctrico.
Florida declaró el estado de emergencia en 27 condados y movilizó a unos 5.000 integrantes de la Guardia Nacional; varias localidades ordenaron evacuaciones en zonas vulnerables.
Las autoridades también alertaron sobre posibles cortes prolongados de energía y daños en infraestructuras. En Pensacola Beach, una pareja preparaba su salida, mientras comercios cerrados y viviendas protegidas con tablas mostraban la escala de la espera.
La FEMA y la gobernadora Kay Ivey confirmaron las declaraciones federales, en un momento en que el sistema avanza desde el noroeste de Florida hacia Alabama.
El presidente Donald Trump aprobó declaraciones de emergencia federal para Florida y Alabama. La medida alcanza a los condados de Baldwin, Escambia y Mobile, mientras la gobernadora Kay Ivey ya había activado la declaración estatal para 40 condados.
La declaración estatal de Alabama, vigente desde el 7 de octubre, cubre 40 condados; la federal, aprobada el 10, llega a las zonas costeras de mayor exposición al ciclón.
La gobernadora Kay Ivey agradeció la aprobación y señaló que la declaración facilitará la asistencia federal. Aseguró que Alabama continuará colaborando con la Administración Trump y otros socios mientras se prepara para la crisis.
Los remanentes de Isaías empujan lluvias fuertes hacia el norte, con amenaza de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en el sur de los Apalaches y el Valle de Tennessee, además de precipitaciones intensas en el noroeste de Florida.
También se esperan precipitaciones intensas en partes del noroeste y de la costa del suroeste de Florida. El sistema se desplaza desde el noroeste de Florida hacia Alabama.
Las autoridades difundieron recomendaciones de seguridad e higiene post-tormenta, mientras el fenómeno sigue dejando su cuenta en el sureste de Estados Unidos.
La situación sigue en movimiento, y no te queda otra que mirar el mapa: riesgo de daños en infraestructuras y de cortes prolongados de energía. En el sureste de Estados Unidos, el paso de Isaías dejó una cuenta pesada: vidas, viviendas, calles y un mapa de emergencia en plena operación.


