El hecho ocurrió en el Vaticano, no en Entre Ríos: el presidente de CAME, Ricardo Diab, le entregó al papa León XIV un documento institucional sobre las pymes argentinas.
En el marco de la audiencia general, la entidad pyme remarcó lo que considera conseguido por el Gobierno nacional: estabilidad, previsibilidad, baja de la inflación y mayor apertura para que las pymes alcancen nuevos mercados.
Pero el escrito no se quedó en el elogio: también señaló lo que falta hacia adelante, como dinamismo del consumo interno, reducción de la presión impositiva en niveles nacional, provincial y municipal, financiamiento productivo y menos costos operativos.
La propuesta central fue impulsar una mesa plural y federal con cinco compromisos para transformar la estabilidad actual en inversión, producción y empleo formal.
La jugada tiene dos lecturas. Por un lado, económica: las pymes piden pasar de la estabilidad a la producción. Por el otro, política: una mesa federal busca meter a los distintos niveles del Estado en la discusión, no solo al gobierno nacional.
El reclamo por financiamiento productivo y por bajar la presión impositiva es el punto más sensible para el día a día de una pyme. No te podés quedar solo en la estabilidad macro: sin crédito y con costos altos, puede quedarse en el papel.
En concreto, CAME planteó avanzar en la formalización laboral, con simplificación y coordinación de obligaciones; en la capacitación, articulando empresas, sindicatos, universidades e Iglesia; y en el financiamiento, orientado a inversión productiva, innovación y primeras exportaciones.
También pidió priorizar el desarrollo territorial, con cadenas regionales e infraestructura para agregar valor en origen, y el diálogo social, con conversaciones periódicas basadas en datos y en la búsqueda del bien común.
Al término de la audiencia, Ricardo Diab destacó el valor del mensaje social de la Iglesia y dejó una frase que suena a programa: “Las pymes somos la voz federal de la producción nacional”. Y cerró con un reclamo directo: “No pedimos privilegios: necesitamos reglas claras, acceso razonable al financiamiento y condiciones que nos permitan competir en igualdad de condiciones”.
La entidad también expresó su adhesión a la encíclica papal Magnífica Humanitas. Y no es un detalle menor: CAME reúne a 1.491 federaciones, cámaras, centros y uniones empresarias de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
Con este gesto, la entidad busca dar continuidad al diálogo con la Iglesia argentina y con los distintos niveles del Estado, y promover políticas públicas que favorezcan a las pymes, presentadas como principal sostén del empleo registrado en el país.


