El oro del Banco Central volvió a aparecer en el centro de la pelea política. La Auditoría General de la Nación confirmó una pérdida de 1.023 millones de dólares por operaciones con lingotes enviados a Londres.
El senador Martín Soria apuntó con fuerza contra el Gobierno de Javier Milei y sostuvo que nunca antes el banco central había perdido semejante cantidad de reservas de oro. Según su relato, el traslado de 250 lingotes salió a la luz hace dos años y ahora la incógnita es mayor: no se sabe dónde está físicamente.
Soria recordó que el traslado se conoció hace dos años con destino desconocido. Hoy, según su denuncia, la situación empeoró porque la ubicación física de los lingotes no aparece con claridad en las explicaciones oficiales.
El senador también remarcó que Bausili vino al Senado a explicar la reforma de la Carta Orgánica justo cuando aparecía el tema del oro. En su interpretación, esa coincidencia no fue casual: el Gobierno quería cubrirse con los cambios normativos.
Soria atribuyó la responsabilidad a Luis Caputo y Santiago Bausili, y lo describió como empleado del JP Morgan y socio de Caputo. En su versión, los movimientos no estaban auditados y el informe de la AGN terminó de mostrar una operación que el Ejecutivo intentó tapar con cambios en la Carta Orgánica.
El exministro de Justicia también cuestionó las explicaciones oficiales sobre la calidad de los lingotes. Según Soria, el Gobierno habló de dólares ‘cara chica’ y ‘cara grande’, de lingotes viejos y de mala calidad, pero no pudo responder quién determinó esa calidad.
El punto más duro es la auditoría. Soria señaló que Bausili dijo que los movimientos estaban auditados por la AGN, pero el organismo luego reveló que no solo no estaban auditados, sino que hubo una pérdida de reservas.
La denuncia también se apoya en una contradicción geográfica. El Gobierno dijo que el oro estaba en Suiza, pero la AGN señaló que está en Inglaterra. Para Soria, esa diferencia no es menor: muestra que las explicaciones no cuadran con el informe oficial.
El Ejecutivo, en tanto, salió a desmentir el informe y habló de un resultado positivo en las posiciones de oro. Para Soria, esa respuesta confirma que no se esperaba un reconocimiento de la merma, sino una negación de fondo.
Se ve que el tono de la pelea es duro porque el senador no solo habla de una pérdida millonaria, sino de una posible maniobra para blanquear operaciones ya realizadas. En su lectura, el Ejecutivo salió a desmentir el informe y a hablar de un resultado positivo, aunque la AGN confirmó una merma de reservas.
La discusión ahora queda en el terreno político y económico. Quién responde por la administración de las reservas, qué pasó con los lingotes y cómo se explica una pérdida que, según Soria, no tiene precedente en la historia del Banco Central.


