Con el fenómeno El Niño en el tablero, la siembra de maíz sigue en marcha y el cielo manda. Entre el 8 y el 14 de octubre, las lluvias se generalizarían en gran parte del área agrícola argentina. El informe agroclimático anticipa fuertes tormentas sobre el Litoral Fluvial y registros moderados en el resto del campo.
Al comienzo del período, un frente de tormenta terminaría de cruzar la región y dejaría agua en varios sectores, pero sin una distribución pareja. Las precipitaciones se concentrarían con mayor intensidad en el norte del Litoral Fluvial, con tormentas y aguaceros torrenciales. En el resto del área, se esperan acumulados moderados y algunos focos aislados con más agua.
Para la mayor parte del área agrícola, los acumulados irían de 10 a 25 milímetros, aunque algunos puntos superarían esa marca. Los mayores registros se concentrarían en el este del NOA, el norte del Chaco y de la Mesopotamia. Sobre Misiones y zonas cercanas, se esperan acumulados mucho más altos.
En las principales zonas maiceras de la Región Pampeana, el aporte de agua sería bastante más moderado que en el nordeste del país. Ese escenario pesa mientras continúan las labores de implantación del maíz. Los productores siguen de cerca cada cambio del cielo.
Después del paso del frente, llegaría una entrada de aire frío que alcanzaría casi hasta el norte del área agrícola. El informe anticipa temperaturas bajo lo normal en gran parte de la región, aunque con escaso riesgo de heladas. En el norte y centro de la Región Pampeana, las mínimas se ubicarían entre 10 y 15 °C.
Hacia el sur, las mínimas bajarían a entre 5 y 10 °C, con un leve riesgo de heladas localizadas. Las temperaturas más bajas y las heladas de mayor intensidad quedarían concentradas en las zonas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo. Después llegaría una recuperación, pero con diferencias fuertes entre regiones.
Los vientos del trópico retornarían con vigor y provocarían temperaturas superiores a lo normal en el norte. En el extremo norte de la Región Pampeana, las máximas superarían los 25 °C, mientras que más al norte del país habría sectores con 35 y 40 °C. En el centro y el sur, la circulación fresca y húmeda desde el Atlántico mantendría registros normales o inferiores.
Entre el 15 y el 21 de octubre, las precipitaciones perderían intensidad en la mayor parte del área agrícola. El informe anticipa precipitaciones moderadas a escasas y grandes contrastes térmicos. Los vientos marítimos, húmedos pero estables, harían que la mayor parte de la región reciba registros pluviométricos modestos.
La mayor parte del área agrícola recibiría menos de 10 milímetros, con algunos focos por encima de esa marca. Los registros superiores a 25 milímetros quedarían restringidos principalmente al norte de Paraguay. Solo el extremo norte tendría algunos aportes significativos.
El campo vuelve a quedarse a merced de un clima que no avisa con la misma letra. Para los productores, cada milímetro y cada grado cuentan. La semana que viene se juega entre el agua, el frío y el calor.


