El viento volvió a poner de rodillas a Concordia: el temporal duró entre 20 y 30 minutos en los sectores más golpeados y dejó techos volados, paredes dañadas y servicios cortados. La intensidad fue suficiente para que los daños se extendieran a viviendas, clubes, instituciones y espacios públicos.
Las primeras imágenes mostraron el golpe: viviendas afectadas, techos desprendidos, destrozos en clubes, instituciones y espacios públicos, y una ciudad que todavía no terminaba de levantarse de la tormenta del 18 de julio. El contraste fue inmediato: el recuerdo de los destrozos anteriores volvió a cruzar las calles con la misma fuerza.
Uno de los puntos más golpeados fue el Club Salto Grande, donde el viento levantó parte de la cubierta de la cantina, rompió vidrios y dejó destrozos adentro. En el Tiro Federal, en la zona sur, una pared cayó y también se dañaron postes y chapas.
En la estación de servicio de avenida Tavella y Salto Uruguayo, una pared perimetral terminó dentro del predio y se desprendió parte del cielorraso. A eso se sumaron daños en el CESIFAN, sobre calle Ituzaingó, y en garitas de distintos puntos.
En Crisóstomo Gómez y Chile, un eucalipto de gran tamaño cayó sobre algunas viviendas. Bomberos Voluntarios trabajó para asistir a los vecinos y retirar lo que representaba un peligro.
Los árboles también dejaron su marca: ejemplares de gran tamaño quedaron atravesados en Eva Perón y San Lorenzo, con ramas sobre casas, calles y autos. Postes dañados y cables en el asfalto complicaron el tránsito en varios sectores.
El viento no perdonó detalles: en Eva Perón y Presidente Illia, dentro del predio del Club Hípico Concordia, un gran cartel publicitario terminó en el suelo. Un semáforo de Concejal Veiga y 11 de Noviembre también quedó afectado, y la escena volvió a mostrar la fuerza del temporal.
El temporal provocó un corte general de energía durante varios minutos y dejó sin servicio a distintos barrios. En algunos sectores, la luz volvió al poco tiempo y se interrumpió otra vez; también hubo problemas con el agua potable.
La comparación con la tormenta de julio apareció rápido entre los vecinos. Un análisis posterior del INTA determinó que aquel fenómeno tuvo intensidad equivalente a vientos de un tornado EF1, aunque técnicamente se trató de un sistema convectivo de mesoescala.
A comienzos de octubre, el Gobierno de Entre Ríos destinó $200 millones a Concordia para afrontar gastos de recuperación. Hasta ahora no se difundió un parte oficial con el relevamiento completo de los daños.
El dato que pesa no es solo el viento: es la repetición. Una ciudad que todavía arrastra consecuencias de julio vuelve a recibir el golpe, y la pregunta queda en la calle: ¿se está haciendo todo lo necesario para que esto no se repita?
Bomberos, la Cooperativa Eléctrica y distintas áreas municipales continúan trabajando en los sectores más afectados, mientras la ciudad sigue con los trabajos en los sectores más golpeados.


