El golpe se desató en Corrientes, pero le sacude la pulpera a Chajarí. Una investigación por presunta desaparición y robo de más de 170 cabezas de ganado dio un vuelco dramático cuando la Policía Rural de Corrientes inspeccionó un campo y encontró 78 vacas adultas muertas.
El predio se llama La Emelina y está en Curuzú Cuatiá, Corrientes. Según la denuncia, el establecimiento rural La Emelina es alquilado y usado habitualmente por productores entrerrianos como lugar de pastoreo y recepción de rodeos.
La alerta inicial llegó por boca del productor chajariense Gabriel Guiano, quien en junio notó el faltante de 34 vacas, la gran mayoría preñadas. Ante la gravedad, avisó a un colega de Chajarí que compartía el mismo predio ganadero.
El segundo damnificado hizo un recuento exhaustivo y constató que le faltaban aproximadamente 140 animales adicionales. Entre ambos, el perjuicio supera las 170 cabezas evaporadas del campo. Los productores radicaron las denuncias ante las autoridades correntinas.
De inmediato, la Fiscalía Rural y Ambiental, a cargo del fiscal Oscar Cañete, ordenó un allanamiento y una inspección integral de la propiedad para esclarecer el supuesto hecho de abigeato masivo.
Efectivos de la Policía Rural y Ecológica entraron al establecimiento a rastrillar a pie y a caballo. La estancia cuenta con 18 potreros en total, pero la hipótesis del típico cuatrerismo empezó a desmoronarse apenas revisaron los tres potreros.
En esa primera fracción, los uniformados contabilizaron 78 vacas adultas sin vida. Los animales presentaban distintos estados: algunos llevaban varios días en avanzado estado de descomposición, mientras que otros registraban signos de una muerte mucho más reciente.
El ingreso de un fuerte temporal de lluvia y el pésimo estado de los caminos rurales obligó a suspender momentáneamente las recorridas. Como todavía quedan 15 potreros sin inspeccionar, los investigadores no descartan que la cifra de animales muertos aumente de manera significativa.
Al mismo tiempo, se mantiene la expectativa de localizar al resto de la hacienda con vida en los sectores que faltan revisar. El caso dejó una consternación enorme en el sector agropecuario de la región, porque el faltante no solo es económico: también golpea la confianza en el manejo de los rodeos.
El procedimiento quedó interrumpido por la lluvia, pero la pesquisa sigue abierta. Las autoridades esperan poder continuar la inspección cuando las condiciones lo permitan y seguir aún buscando el resto de la hacienda en la zona, con la expectativa de encontrarla viva.


