Quedaron firmes. La avícola Granja Tres Arroyos ratificó 1.250 despidos en sus plantas bonaerenses después de que la conciliación obligatoria con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación terminara sin acuerdo. No hubo fórmula para sostener los puestos y la medida que se había comunicado en septiembre quedó sellada.
La última audiencia se hizo en el Ministerio de Trabajo bonaerense y, ante la imposibilidad de extender nuevamente la conciliación, la empresa confirmó las desvinculaciones que ya había comunicado a comienzos de septiembre. La firma aclaró que la ratificación no trae nuevos despidos, pero sí dejó sin trabajo a una cantidad significativa de trabajadores.
El número no es menor: 700 trabajadores en Capitán Sarmiento, 500 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar. Son tres plantas, tres territorios y tres comunidades golpeadas por una decisión que ya no se puede frenar. En el conurbano bonaerense, el impacto laboral y social es directo.
La compañía justificó la medida en la necesidad de adecuar su estructura al nivel de actividad disponible y preservar la continuidad de sus operaciones. En la audiencia, rechazó las acusaciones de vaciamiento y atribuyó parte de sus dificultades financieras a la afectación de fondos y cobranzas vinculadas con obligaciones anteriores a las presentaciones concursales.
Desde la empresa aseguraron que mantienen disposición a continuar el diálogo con los trabajadores y evaluar alternativas para sostener la actividad. Pero la pregunta que duele es otra: ¿cuándo vas a cobrar la indemnización? Según fuentes sindicales, primero debe definirse qué juzgado llevará los concursos preventivos y luego designarse un síndico.
Ese funcionario interviene en la determinación de los créditos que deberán abonarse una vez que la empresa cuente con los fondos necesarios. La indemnización se tramitaría bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, un camino que depende de la justicia comercial y de la complejidad de los concursos preventivos.
En paralelo, sigue la disputa por los concursos preventivos de Granja Tres Arroyos SA, WADE SA y Avex SA. La empresa pidió que los tres procesos se tramiten juntos, pero hubo un conflicto de competencia entre juzgados comerciales y todavía no se definió cuál quedará a cargo de las actuaciones.
Además, sobre las empresas pesa una inhibición de bienes dispuesta judicialmente en el marco de una denuncia por presunto vaciamiento. Acá queda el dato que no se puede esconder: mientras los trabajadores esperan su indemnización, la justicia aún tiene que ordenar el tablero concursal.
Con la conciliación cerrada y los despidos ratificados, la atención se volcó al proceso concursal y a los mecanismos que permitirán a los trabajadores acceder a las indemnizaciones. La bronca está a la vista, pero el próximo paso será en la justicia.


